viernes, abril 20, 2018

Sonrisas y lágrimas

One Piece 902 - End roll

Creo que este capítulo con el que acaba la saga de Totland ejemplifica a la perfección esta saga, con todos sus defectos y sus virtudes. 

Oda continúa queriendo no aburrirse, y ello se traduce en que vuelve a la narrativa musical. Habíamos visto algún esbozo en momentos anteriores del manga como aquel "Binks no sake" de Brook, pero es en esta saga donde ha explotado todo el potencial de esa idea, convirtiendo toda la saga en una macabra versión de los clásicos dibujos animados de Disney con sus mil y un objetos animados que cantaban junto a una protagonistas que, en esta ocasión, es un monstruo de la talla de Big Mom. Visual y narrativamente es una idea potentísima, lástima que la Toei no esté a la altura de este regalo que el mangaka le está haciendo al anime.

Las virtudes del capítulo son notables. La narrativa paralela de Sanji y Zeff al final es muy evocadora y significativa de lo que era aquel cocinero para el miembro de la banda; y en el bando de Big-Mom tenemos dos momentos aún mejores con esa Pudding recordando su beso con Sanji y el como le roba los recuerdos, y ese momento aún mejor por lo inesperado entre Brulee y Katakuri que eleva a ambos personajes hasta el infinito del carisma.

Sin embargo, también hay cosas extrañas dentro de lo que es One Piece. Obviamente la primera y más evidente es el hecho de que los Vinsmoke y los piratas del Sol se han quedado atrás, eso es bastante extraño dentro de One Piece. El que haya victorias pírricas no me parece mal; esta saga no es una victoria para Luffy ya que ha perdido mucho, y en cierta forma lo han perdido por su temeridad y por infravalorar a Big Mom y los suyos. Totland es una advertencia muy seria para Luffy y los suyos de lo que les espera en Wano. Que la banda y sus poderosos aliados no hayan podido hacer otra cosa que huir, y que incluso la derrota de Katakuri fuera intrascendente cuando tenían frente a ellos todo un ejército muestra lo que son en verdad las batallas del Nuevo Mundo, ya no vale llevar unos pocos miembros poderosos, ahora los enfrentamientos son guerras que involucran a millares de soldados y decenas de monstruos. Sin embargo, que Luffy y cía estén contentos, que Sanji ofrezca una sonrisa al final... me parece algo extraño, atrás -por mucho que haya sido por su voluntad- han quedado Jimbe y los suyos, así como Pedro y Pekoms y -en menor medida- los Vinsmoke. Es algo extraño. La idea de la derrota parcial me gusta, pero no deja de ser extraño que Capone parezca haber huído con tanta facilidad cuando era prácticamente el mayor artífice de todo, y luego los Vinsmoke y los piratas del Sol hayan aparecido prácticamente hace cinco capítulos para salvar el día. Y no parece que sea la tónica del Nuevo Mundo, porque ahora la gente ya no solo muere en los flashback -y la familia de Sanji no tiene sentimientos, y Jimbe ya sabemos que inmune al miedo que inspira Big Mom-, pero si en cien capítulos Jimbe y los suyos aparecen de la nada con Pedro y Pound a bordo sería un error por parte de Oda... y todo indica a que Jimbe sobrevivirá.  

Es lo extraño de esta saga, que consideró -contra la opinión popular- por debajo de Dressrosa. Hay grandes ideas en Totland, hay grandes villanos y momentos memorables, y hay un sentido de la aventura y de la comedia que One Piece necesitaba mucho... pero hay también mucha irregularidad, hay un ritmo extraño donde eventos que parecían importantes se resolvían en segundos y otros se eternizaban. Oda ha tenido que hilar muy fino para presentarnos a un monstruo como Big Mom y hacer que la banda sobreviviera siempre al filo de la navaja, era tremendamente complicado y creo que en grandes líneas lo ha conseguido y no hemos visto horrores como esas trampas narrativas que eran los clones de hilos o la jaula de pájaros de Doffy. Hemos visto un mundo fantasioso y maravilloso, e incluso podemos decir que Oda ha metido algo de romance puro y duro con uno de sus protagonistas. Hemos visto grandes momentos de parte de Luffy, y Brook ha tenido al fin las escenas de lucimiento que tanto necesitaba, sin embargo la anunciada como saga de Sanji ha resultado extraña... la boda quizás supo a poco, el pastel -si bien encajaba con la filosofía de Zeff y Sanji de alimentar a todos- no ha supuesto ese gran clímax que todos esperábamos, y si bien One Piece ya no es una serie de enfrentamientos uno contra uno creo que todos esperábamos también que Sanji reventase al final a Daifuku y su genio en algún capítulo.

Esta ha sido una saga rara. Tan pronto como te sacaba un combate tan genial como el de Cracker, luego nos daba enfrentamientos raros como el de Bobin contra Capone o el de Pedro contra Tamago. Teníamos un gran momento dramático con Chiffon, y a continuación teníamos ese drama algo sencillo y mánido de los Vinsmoke. Los preparativos de la boda duraban varios capítulos, y luego la boda en si se sucedía a velocidad de vértigo.

Es una saga en la que Luffy ha ganado muchos enteros en lo que a potencial bélico se refiere y se ha ganado el reconocimiento de Big Mom y probablemente de muchos más gracias a Morgan, es una saga donde hemos conseguido un Rio Fonegrifo y donde Nami ha conseguido un power-up brutal, una saga donde hemos descubierto el secreto de los mink y donde nos hemos librado al parecer de Caesar Clown ya. Es una grandísima saga que muestra muchas de las mejores cosas de One Piece y pocas de las peores, pero también una es una saga demasiado irregular.

miércoles, abril 18, 2018

No es espacio para viejos

La vieja guardia

No conocía a John Scalzi hasta hace unos pocos meses, pero me lo comentaron y vi que era un autor de cierto renombre... y de hecho tan pronto como me hice con este libro vi la noticia de que anunciaban una adaptación a televisión de la saga (aunque tiene un final cerrado, el éxito de esta -su ópera prima- hizo que el autor expandiera el universo creado con varias novelas más que continuaban y ampliaban la historia).

"La vieja guardia" nos traslada al futuro, donde los ancianos, al cumplir los 75 años frecuentemente abandonan la Tierra y entran en las enigmáticas Fuerzas de Defensas Coloniales bajo la suposición general de que allí les rejuvenecerán de alguna forma. El protagonista es un viudo que sigue esta lógica, y pronto descubrirá que ciertamente si que conseguirá un cuerpo joven, pero que será para usarlo en unas guerras continuas contra las incontables razas de alienígenas que guerrean con la humanidad a lo largo del Universo.
Son apenas 300 páginas, donde el primer tercio está destinado a dibujar al protagonista y su mundo, así como su entrada en las Brigadas; luego tendríamos un segundo acto de adiestramiento militar; y un tercer y último acto que ocuparía algo menos de la mitad del libro de batallas espaciales.
El estilo de Scalzi es muy ligero y sencillo, se lee bastante bien aunque quizás se note un poco impersonal y depurado por algún editor para ser tan accesible como comercial. Solo tenemos un protagonista en cuya psique adentrarnos, los secundarios son bastante fugaces y tanto acción como escenarios están narrados con bastante agilidad, con lo cual la lectura bastante rápida. 

Hay algunas buenas ideas en la historia, y aunque no dejan de ser recursos ya muy explotados en el género, el autor los maneja bastante bien para conformar un relato entretenido y efectivo. Alguna cultura alienígena es interesante y los cerebros computerizados y los humanos evolucionados siempre son sugerentes, pero Scalzi no se adentra demasiado en política y filosofía y se limita a dejar algún retazo para aquel al que le interese. No se complica demasiado con temas escabrosos o que puedan llevar al lector a hacerse preguntas incómodas, apostando más por la acción, alguna que otra gracia y los siempre comerciales recursos del sexo y el gore puntuales.
Es principalmente una space opera con unos pocos elementos de cyberpunk, pero principalmente es una novela muy ligera y accesible. 
No me parece una novela especialmente destacable, no destaca por su originalidad ni por la profundidad de sus ideas o el tratamiento de estas, mas es entretenida y rápida de leer, y como lectura ocasional si me parece recomendable para los seguidores de la "space opera". Leí esta novela hace algunos meses y me gusto, pero ahora, repasando la reseña para su publicación, tengo poco que decir de ella... y creo que eso en cierta forma dice bastante.

domingo, abril 15, 2018

El capítulo que hace llorar a Emiya Shirou


One Piece 901 - Aunque mueras, ¡no mueras!

La trampa del capítulo anterior, así que ni mucho menos tengo quejas en ese sentido. No era mi teoría favorita, pero había leído ya tanto lo del barco en la boca de Wadatsumi que no puedo decir que me haya sorprendido, y en general la escena está bastante bien con todo ese pequeño gran momento para los hombres-pez. No tengo quejas tampoco especialmente por la resurrección de Moscato, innecesaria sí, pero no especialmente dolorosa... y a fin de cuentas tiene algo de sentido que Big Mom corrija un poco las monstruosidades que comete durante sus antojos si ello es factible (y bueno, demosle algo de mérito a su hijo). Mi queja en este capítulo vendría por parte de la solución que Oda ha dado a Capone. El futuro de Chiffon era una de mis mayores dudas en esta saga y el motivo por el que pensaba que habría tregua; parece claro que esa tregua no será inmediata, y la forma en la que Oda ha salvado a la hermana de Lola me parece bastante pueril... Big Mom está al lado pero decide irse a perseguir a Luffy y los Firetank parece que podrán escapar libremente. Me parece muy forzado y tramposo. Del mismo modo que Moria quería la sombra de Luffy, podemos entender que Big Mom quiera el alma de Luffy porque ha visto que es poderoso... pero acabar con Capone le costaría nada y desde luego tendría la motivación para hacerlo. Y, con todas las fuerzas de Big Mom concentradas en la isla Cacao, tampoco que Perospero haya enviado a interceptar a Capone a un peso pesado de la banda.
Con Chiffon a la fuga y Pudding aparentemente a salvo (y además como comentaba Hugo Camilo en la reseña anterior ambas son de cara a la galería las artífices del pastel y ello les concedería cierta inmunidad), la siguiente hija a salvar sería Pruline. Los hombres-pez son los grandes protagonistas de este capítulo con uno de esos clásicos momentos de One Piece en los que una banda demuestra su total compromiso con su capitán, aunque el objetivo de este no sea en este caso otro que abandonarlos. Pero Jimbe es Jimbe, uno de los grandes "otokos" de la serie, el hombre entre hombres que siempre ha puesto a todos por delante suya y que parece tener una obsesión por ayudar al prójimo aunque ello le cueste la vida, y su banda quiere devolverle su generosidad siendo su escudo y muriendo con una sonrisa en la boca. Todo esto es discutible. Y parece natural que Jimbe no quiera que mueran -solos- y quiera luchar con ellos. Aún en una situación tan forzada, tenemos una interesante lucha entre obligación y libertad, lucha que podría haber sido toda la vida de Jimbe -aquí en su último acto antes de ser libre bajo la bandera de Luffy- y que aquí también se extiende al propio Luffy que desearía quedarse y luchar pero que sabe que tiene la obligación de escapar. Es una escena complicada por parte de Oda, pero debido a la fuerza de las voluntades involucradas creo que les ha quedado bien.
Además, esta escena nos va a permitir imaginar a hombres-pez luchar en el agua. El que sean capaces de parar las corrientes del mar es coherente -enlaza incluso con esos usuarios de frutas capaces de modificar permanentemente el medio ambiente-, y es algo que incluso Oda puede usar para que los Vinsmoke huyan a bordo de sus caracoles gigantes (aunque aquí el mangaka aún tendría que hilar un poco más fino para justificar el escape de este clan). No obstante, esta escena también nos deja ver a Oven atacar a los hombres-pez. Tiene sentido y es interesante. Habíamos visto a Aokiji y Kizaru atacarlos bajo el agua, aunque sus habilidades se basaban en logias... el que Oven también pueda es lógico y necesario; por muy fuertes que sean los hombres-pez bajo el agua creo que Oda tenía que mostrar que serían invencibles si se recluyeran en su isla y se dedicaran a atacar los barcos que los atacaran. Jimbe es muy poderoso, pero junto con Jack, Fisher Tiger, Neptuno en su juventud y aquel miembro de la banda de Barbablanca es el único hombre-pez que nos han mostrado que sería capaz de luchar en las grandes ligas de One Piece. En todo caso, supongo que esta batalla se omitirá y ello permitirá a la banda de los hombres-pez sobrevivir a esa salvajada que es enfrentarse al grueso de los piratas de Big Mom... por mucho que Cracker y Katakuri hayan sido derrotados y Oda se resista a mostrarnos a Smoothie, porque además Big Mom parece que esta ahora a otras cosas.
Big Mom va a por Luffy, eso permitirá a Jimbe y los suyos escapar para acudir a un Wano donde parece que ya están invitados hasta Gaimon y Sarfunkel. Creo que es un acierto por parte de Oda mostrar a una Big Mom "lúcida" a lomos de un hommie por el mar, y aunque no sea en la forma que había imaginado, creo que era inevitable que viéramos un enfrentamiento final entre la Emperadora y un novato que -hablando en plata- le ha jodido a todos los niveles imaginables. El enfrentamiento será verbal por supuesto, porque Luffy no tendría ninguna posibilidad ante ella; pero tengo curiosidad por ver como lo desarrolla Oda porque Sanji ha estado poco presente últimamente y se suponía que el pastel iba a dejarla inconsciente, y así mismo creo que la saga requiere una última gran escena del cocinero.  

Parece que por fin estamos saliendo ya definitivamente de esta isla rumbo a un Wano que promete ser el mayor campo de batalla de la historia desde que los Eärendil llevó a los Valar a la Tierra Media. 
No obstante, antes tendremos la Reverie, y además tenemos a Morgan para -además de finalizar el capítulo con una gran frase- dar a conocer la noticia a todo el mundo... si Stussy no lo evita con otro asesinato en la sombra como correspondería a una buena agente del CP-0.

viernes, abril 13, 2018

OPDM - 028 - Mundodisco (La Guardia), Warriors All Stars y Star Wars VIII Los últimos jedi

Nuevo programa del podcast que creemos que nos ha quedado bastante variado, con literatura, videojuegos y cine. 

Nos acercamos al final de nuestro ciclo de programas sobre Mundodisco, comentando en esta ocasión las novelas de la Guardia, seguramente la subsaga más popular de la franquicia.

Finalizamos nuestra enciclopedia friki llegando a la Z, con Zemuria de la saga de videojuegos Trails y los Zentradi de la franquicia de mechas y idols Macross. 

Posteriormente, en una sección libre extraordinariamente larga hablamos del videojuego Warriors All Star y la polémica última entrega de la saga Star Wars.



Los tiempos del programa son los siguientes:

00:01 Mundodisco: La Guardia
         ¡Guardias! ¿Guardias?
         Hombres de armas
         Pies de barro
         ¡Voto a bríos!
         El quinto elefante
         Ronda de noche
         ¡Zas!
         Snuff
01:26 Atlas: Zemuria
01:38 Bestiario: Zentradi
01:48 Warriors All Stars
02:21 Star Wars: Los Últimos Jedi

Como siempre, muchas gracias a todos los que nos escucháis. Y más gracias aún a aquellos que nos comentáis (más que nunca aceptamos sugerencias), le dais al "me gusta" o nos hacéis retweet para ayudar a llevar más lejos la voz de este par de murcianos.

martes, abril 10, 2018

Lo mejor de ambos mundos

Mahoutsukai no yome

Chise es una joven desgraciada. Su padre la abandonó a ella y a su madre llevándose a su hermano, y poco después su madre se suicidó. Sus heridas psicólogicas son muy grandes, pues además desde su más tierna infancia ha sido capaz de ver una especie de fantasmas que normalmente la atacaban. Chise intenta suicidarse, pero en el último momento un extraño hombre la detiene y le ofrece subastarse como esclava en un extraño mercado... Chise acepta, y es comprada por Elias, una sombría criatura con cabeza de calavera que parece ser un mago y quiere que se convierta en su discípula y su prometida.
El argumento es extraño, y la relación entre Elias y Chise se antoja rara de primeras, aunque luego vemos que no estan enfermiza como podría parecer a primeras y que Elias quiere aprender de su humanidad más que otra cosa. La serie gira en torno a este concepto, el de una chica completamente desapasionada y triste en un principio que descubre un mundo de magia y pequeños milagros, y una criatura oscura y apática que es incapaz de pensar como otras criaturas e intenta encontrar su lugar en el mundo.
Los 24 episodios de la serie se le hacen algo largos, sobre todo en la recta final donde fuerzan algo el drama a fin de acabar la serie por todo lo alto, pero en líneas generales la serie funciona excepcionalmente bien y es sin duda uno de los mejores animes de las últimas temporadas.
La serie está ambientada en la Inglaterra actual, pero es una Inglaterra en la que todavía hay muchos remanentes de la magia celta, magia relativamente pequeña y poco llamativa, muy focalizada hacia la naturaleza. En la serie vemos dragones, vemos magos y vemos hechiceros, vemos hadas -con Oberon y Titania a la cabeza- y vemos otros tipos de criaturas místicas como los spriggans, leanan sidhes o banshees. Sin embargo, aunque muchas de estas criaturas eran amenazas para Chise en su niñez, bajo la tutela de Elias comenzará a conocerlas mejor y a interactuar con ellas, diferenciando a las peligrosas de las amigables y trabando amistad con muchas de ellas. La serie tiene ciertos momentos cómicos, pero principalmente en un drama melancólico en el que Chise ira descubriendo las particularidades de este mundo y las tristes historias de muchos de sus protagonistas; la emoción y el peligro vendrán de los intentos de Chise -con muy poco aprecio por su propia vida debido a sus traumas- por ayudar a otras personas y criaturas. En este sentido la serie se alarga un poco demasiado, por el tono de la historia hay un momento en el que los descubrimientos de Chise dejan de funcionar tan bien como lo hacían en un principio y la estructura de la serie comienza a hacerse algo repetitivo; este defecto comienza a aparecer cuando la serie pasa su ecuador y pierde algo de frescura, ya que además las tramas principales que el autor del manga intenta buscar para dar emoción a la historia no terminan de funcionar bien del todo (esta no es una serie que agradezca un villano con el que los protagonistas se enfrenten).
Tópico que suene, creo que la mejor y más rápida definición de esta serie es que tiene ese estilo de magia e historias que ha hecho popular Miyazaki con sus películas. Visualmente la serie es una auténtica gozada, los valores de producción son bastante altos; el diseño de los personajes es bonito y los escenarios están plagados de mil detalles, la animación está muy cuidada y la serie brilla cuando la magia le permite generar composiciones visuales originales y muy plásticas. El ordenador apenas se nota y la magia se siente tremendamente preciosa y evocadora, delicada en la mayoría de las ocasiones pero también salvaje y poderosa en algunos momentos puntuales. La serie es todo un regalo para los ojos, con una dirección artística preciosista que retrotrae al espectador a esos mundos de pequeña magia que siempre ha imaginado. Sonoramente la serie también se nota muy cuidada, con una partitura de corte clásico bastante delicada y tranquila que enmarca a la perfección una acción situada en una campiña inglesa y que adquiere tonos más extraños cuando los protagonistas se adentran en mundos más feéricos. 
Aunque hay algún que otro villano y alguna secuencia movida con la que el estudio Wit puede lucirse, el tono de la serie es principalmente pausado y contemplativo, con muchas pausas y escenas en las que los personajes no saben comunicarse entre ellos. La relación entre Chise y Elias, con los pequeños cambios que esta provoca en ambos, es el claro motor de la serie, y funciona bastante bien, con sus altos y sus bajos, sus momentos felices y sus pequeñas crisis. Quizás, no obstante, Chise sea un personaje demasiado serio y maternal y echaría en falta algún momento con más inseguridad como los que si que tiene Elias (aunque en este caso se debe principalmente a su particular naturaleza).
La serie es una pequeña maravilla, absolutamente recomendable. Y aunque creo que falla un poco en su segunda mitad, es uno de esos animes con un estilo y un desarrollo completamente distintos a lo que solemos ver y que lo hacen muy disfrutable y recomendable. 

sábado, abril 07, 2018

DIOS

Curb your enthusiasm

No creo que a nadie que conozca un poco este blog le sorprenda si digo que Seinfeld es mi serie favorita (ver reseñas de todas las temporadas); quizás la lucha estaría reñida con Star Trek o con alguna que otra serie más, pero en lo referente a comedia es mi serie de cabecera sin duda. Y bajo tal circunstancia, hacia mucho tiempo que tenía ganas de ver esta "Curb your enthusiasm".
Traducida en España como simplemente "Larry David", la serie es eso, la vida de Larry David. Se encuadra dentro del género del "mockmentary" o documental ficticio, donde vemos una especie de recreación ficticia de la vida de uno de los creadores de Seinfeld. Y Larry David es, sencillamente, la versión real de George Constanza, o para aquellos que no conozcan la serie original... alguien que es más Woody Allen que Woody Allen, un neurótico enfermizo con una visión muy deformada del mundo en base a unas reglas sociales que él ve evidentes pero que sólo otras mentes tan enfermas como la suya pueden comprender. Eso es la serie.
La serie está rodada como un falso documental; es una comedia, pero no una sitcom tradicional con un par de habitaciones a las que les falta una pared y en las cuales transcurre toda la acción, Larry se mueve por todo su mundo de escenarios reales con un par de cámaras que le siguen -no llega a ser cámara al hombro, pero casi- y donde él va interactuando con amigos o completos desconocidos en base a sus particulares obsesiones o interpretaciones del correcto funcionamiento de la sociedad. El aspecto de la serie, con una banda sonora minimalista y una obvia ausencia de risas enlatadas, es algo extraño y difiere mucho de la textura de las comedias tradicionales. 
El humor de la serie es aún más particular que el de Seinfeld, donde -con todas sus particularidades- seguía existiendo cierta estructura de sitcom aunque solo fuera por escenarios o metraje. Aquí Larry David es libre, libre para que sus episodios duren media hora o más, libre para que las temporadas sean intermitentes y sólo las produzca cuando crea que tiene buenos guiones, libre para decir todas las palabras malsonantes o temas tabú que quiera porque está en la HBO. Sobra decir que las tramas se basan en el día al día del protagonista y en los hechos cotidianos (dentro de lo cotidiana que puede ser la vida de alguién que cobra decenas de millones de dolares al año en cuestión de derechos) que vive con su esposa, su representante y sus amigos (que son en ocasiones actores o cómicos con una visión del mundo tan extraña como la suya).  
El humor de la serie no es para todo el mundo, hay que saber como funciona la mente de Larry y su particular comedia, basada en ese humor de clubs en los que tomas como punto de partida algo cotidiano y lo exageras con divagaciones absurdas; y hay que saber también como funciona la serie, como una especie de amplificador de las neuras de su protagonista, en algunas ocasiones sus comportamientos son algo forzados o exagerados... pero creo que la forma de ver la serie no es como si fuera un falso documental literal, si no como nos mostrara unos hechos deformados por las propias psicopatías de Larry David. No vemos el mundo que rodea a Larry David, vemos como este lo ve. Es algo extraño, y creo que en ocasiones la serie fuerza mucho algunos tics de la personalidad de Larry, hay veces que sabes que esta metiendo la pata, veces que sabes que tendría que estar callado y no entiendes porque habla... hasta que recuerdas que es Larry David, su sentido común es muy poco común. 
Nueve temporadas en casi veinte años, con diez episodios por temporada, hacen que la serie sea relativamente rápida de ver, aunque los episodios son densos y su ritmo no siempre esta bien equilibrado, con lo que no es una serie para ver muchos episodios seguidos (en ocasiones la primera mitad del episodio es más densa o está demasiado supeditada a preparar la segunda mitad).
Creo que a cualquier seguidor de Seinfeld le gustará la serie,tiene múltiples e inevitables referencias a ella -toda la séptima temporada gira en torno a un espectacular capítulo de reunión de la serie- y comparte el mismo estilo de humor. Creo que para alguién profano a este tipo de humor quizas no funcione tan bien, sobre todo porque la primera temporada no es la mejor y la serie dista mucho de haber creado una mitología propia que tendrá después y que propiciará que muchos episodios sean gloriosamente predecibles o autoreferenciales en el mejor sentido de la expresión; para un nuevo espectador quizás Seinfeld sea una mejor aproximación a la particular cabeza de este calvito con gafas tan entrañable y disfrutable como genuinamente odiable y detestable.

Y como extra a esta reseña....

Bee movie

Jerry Seinfeld tampoco se estuvo quieto después de rechazar los más de 100 millones de dólares que le ofrecían por una décima temporada de Seinfeld, y el hombre -mientras no actuaba en locales o tomaba café con otros comediantes en coches- guionizó y protagonizó Bee movie.

La película, sobra decirlo con ese título, va sobre la vida de una abeja... pero es una abeja que no se conforma con la vida normal y quiere ver más mundo y posibilidades, pero por supuesto lo hace con una mentalidad Seinfeld haciéndose preguntas extrañas y valorándolo todo desde una óptima muy particular y exagerada. La pelicula puede tener un punto de partida normal para una película de animación, uno incluso puede pensar que habrá un romance raro entre la chica y la abeja, pero claro... es Seinfeld, y al final todo desembocará en una cosa muy rara e hiperbólica que uno jamás podría imaginar (a no ser que el trailer, que no he visto, destripe media película).

Es una película simpática y divertida, las secuencias de acción son relativamente espectaculares (siempre hay que ser cómplice con este tipo de animación, que envejece terriblemente mal), y explora con mucho ingenio todo el micromundo en el que se ubica (aunque al principio empalaga tanto color naranja). El humor, teniendo el toque de Seinfeld en muchos momentos, no tiene apenas malicia más allá de alguna escena puntual y es muy accesible. Era una película que quería ver, pero que al mismo tiempo me daba bastante miedo, y al final me gustó mucho más de lo que esperaba y -sobre todo- me sorprendió muy gratamente en todos los sentidos.

miércoles, abril 04, 2018

Legacy of Ganon

Darksiders

Hace unos años, primero por "Devil May Cry" (ver reseña) y luego por "God of war" (ver reseña), los "hack and slash" se pusieron de moda y parecía que cada compañía quería tener su juego de acción molona, gamberra y desenfrenada. Pero si bien aquella época permitió nacer a Bayonetta (ver reseña), también vieron la luz muchos juegos clónicos que morían por su imperiosa necesidad de ser "guays". En un principio pensé que este era uno de esos juegos, así como en "Dante´s Inferno" alguién pensó en revisitar la Divina Comedia, el poner al jugador a los mandos de los jinetes del Apocalipsis era una idea demasiado tentadora. Pero poco después vi el juego, y más allá de su resultona apariencia, la jugabilidad tenía su gracia... y tan pronto como me informé un poco vi que este juego bebía más de los juegos de acción de finales de los 90 como "Legacy of Kain" o incluso de la mismísima leyenda de Zelda. 
Ahora por fin he podido jugarlo, y lo cierto es que es un juego bastante decente. Es un monstruo de Frankenstein que copia mil elementos de mil juegos ya existentes... pero lo hace bien, y sorprendentemente donde más flojo se muestra el juego es donde uno a priori pensaría que más destacaría. La acción no me parece especialmente destacable en este juego, hay muchas armas y habilidades, pero verdaderamente apenas son necesarias y todas las batallas acaban siendo bastante repetitivas con unos combos y unas armas básicas que son muy efectivos. Quizás en sus mayores niveles de dificultad el juego sea todo un desafío que obligue a los jugadores a controlar el sistema de batalla con uno de esos horribles controles que usar todos los botones -y aún así le faltan-, pero me da la sensación de que el juego solo pretende ser espectacular de las formas más violentas posibles y poco más. El juego, no obstante, si que destaca como aventura. Darksiders no inventa nada, pero en unos tiempos donde los géneros están tan polarizados es agradable encontrarse con un juego como aquellas primeras aventuras poligonales, donde había acción, pero también plataformas y puzzles. Todo el escenario de este Darksiders está practicamente interconectado, y hemos de explorarlo concienzudamente para encontrar las decenas de mejoras disponibles para nuestro personaje o llegar a nuevas zonas merced a las habilidades que vamos ganando... añadamos a la acción, los puzles y el plataformeo un poco de backtracking en la mejor tradición de los Zeldas o los Metroid de los que este juego tanto bebe. 
Así pues, tenemos a un personaje muy molón que va por ahí destrozándolo todo en el nombre de la venganza mientras te da la sensación de que sus pisadas pesan mucho... y al llegar a una mazmorra encontrará un martillo, y con esa nueva arma superara nuevos tipos de puzles y acabará con el monstruo de rigor, y después lo mismo... pero con un gancho. No quiero decir que el juego sea una copia de Zelda, porque esa fórmula no es sólo la de Zelda, es la de muchos juegos... pero es que en este juego también tenemos caballo, y hasta una especie de "Navi"... los paralelismos son quizás demasiados sangrantes. Veo el juego como lo que imaginaría que sería un Zelda protagonizado por Ganon. Pero también tenemos una pistola de portales, y como es obvio tenemos mucha violencia... y toda esta mezcla funciona muy bien. No hay creaciones originales, toda obra ha estado siempre influenciada por otras anteriores y este "Darksiders" se nota tremendamente muy influenciado por otras obras anteriores, pero mezcla todos sus elementos bien y al final obtiene una aventura de acción disfrutable y con carisma.
Visualmente es un juego normalito, es un juego del año 2010 y se nota en lo cuadrado de muchos de sus elementos; pero la baja carga poligonal no importa demasiado ya que la dirección artística del juego es bastante buena y eso hace que sea un producto muy agradable a la vista. El director -o al menos el director artístico- del juego es Joe Madureira, un dibujante de comic que parece ser bastante prestigioso y que impregna al producto de un estilo muy agresivo y moderno a la par que alejado de la búsqueda del fotorrealismo. El juego tiene estética de cómic oscuro (y de hecho la franquicia se ha expandido también hacia ese formato) y eso le da bastante personalidad. Tanto a nivel de enemigos como de escenarios, el juego entra muy bien por los ojos. Por las orejas no entra mal, pero tampoco destaca especialmente, valiéndose de las clásicas reminiscencias de música eclesiástica y de potentes baterías para enfrentar el cielo y el infierno. Con el control si que tengo más problemas, porque no me gustan los juegos que necesitan de una quincena de botones, y este necesita esos y más todavía no se muy bien para que porque al final depende de atajos y de acciones contextuales. Estoy hablando de la versión de WiiU, así que tendría que decir que es un juego bastante competente... si no fuera porque se me ha colgado en varias ocasiones (y en algunas ocasiones realizando las mismas acciones en el mismo escenario, con lo que entiendo que no es un problema de que puntual).
Ahora mismo este juego se encuentra por unos pocos euros en diversas plataformas electrónicas, y ahí diría que es una compra bastante recomendable con sus 15-20 horas de duración y su considerable rejugabilidad. No es el mejor juego de la historia, pero es entretenido y está bien diseñado. Es un buen juego que nos recuerda épocas donde las aventuras eran más sencillas y al mismo tiempo más variadas.