jueves, diciembre 14, 2017

OPDM - 022 - Anime Otoño 2007, Onechanbara y Larry David

Edición número 23 del podcast, y como es normal en las ediciones impares toca temporada de anime, en este caso retro: Otoño de 2007. Repasamos los principales animes que recordamos que se emitieron hace una década, y de paso aprovechamos para hablar de un matazombies de Playstation 4 e introducir la figura de uno de los dioses de este blog en el podcast: Larry David.

Completamos el programa, que de milagro no ha sido el primero en bajar de 2 horas, con nuestra enciclopedia friki y la letra U, que nos llevará a la inquietante Universidad Invisible de Mundodisco en compañía de las aún más inquietantes Ucas de Zelda.



Los tiempos del programa son los siguientes:

00:01 Anime Otoño 2007 

Gyakkyou Burai Kaiji: Ultimate Survivor
Kimikiss Pure Rouge
Minami-ke
Bamboo Blade
Moyashimon
Dragonaut: The Resonance
Shinreigari: Ghost Hound
Myself ; Yourself
Shakugan no Shana II (Second)
ef: A Tale of Memories
Goshuushou-sama Ninomiya-kun
Genshiken 2
Tokyo Marble Chocolate
Mobile Suit Gundam 00
Clannad
Kara no Kyoukai
Chainsaw Maid

01:15 Bestiario: Uka
01:23 Curb Your Enthusiasm
01:41 Atlas: Universidad Invisible
01:46 Onechanbara Z2 Chaos?

Como siempre, gracias por escucharnos, y más gracias aún si nos si nos dais likes o retweets, o si nos comentáis aquí o en Ivoox

lunes, diciembre 11, 2017

El mejor anime del 2017

Made in abyss

La ciudad de Orth rodea un gigantesco agujero. Un abismo de más de un kilómetro de diámetro y varios miles de metros de profundidad hasta un fondo al que nadie ha llegado. Ese gigantesco abismo, plagado de monstruos y todo tipo de peligros, suple a la ciudad de ruinas de una civilización antigua gracias a cuyo comercio pueden subsistir y, sobre todo, imbuye a todos de un impulso innato de explorarlo. Riko es una niña, huérfana de una exploradora legendaria, que como todos los niños de la ciudad sueña con explorar esas profundidades. Un día, recorriendo los primeros centenares de metros, encuentra un extraño niño -Reg- sin recuerdos pero con brazos de metal; pronto conspirará con él para emprender un viaje a las profundidades del abismo en busca de aventura y recuerdos.

Este es el extraño punto de partida de esta serie, adaptación parcial del manga -aún en curso- de Akihito Tsukushi. La idea original de la serie choca algo de primeras, más aún si tenemos en cuenta que sus diseños son pretendidamente infantiles y simpáticos en lo referente a los niños. Uno piensa que se encontrará ante una serie juvenil y alegre, una oda a la aventura y al autodescubrimiento, una serie de comedia donde todo transcurre entre sonrisas y ojos desorbitadamente grandes abiertos de par en par ante las maravillas que presencian... y ese eso... pero con sangre.

"Made in abyss" es, ante todo, una serie de contrastes. Porque su diseño colorido y amable, con sus personajes redondeados y bonitos -más que moé diría que son kawai- que van en busca de la aventura que les espera en un mundo fascinante, choca con su dramatismo y su crueldad. Es una serie extraña, el mundo maravilloso e imaginativo creado por el autor esta plagado de paisajes imposibles y bellos en los que viven criaturas cuidadosamente diseñadas con la teoría de la evolución en mente... pero el abismo es por definición una trampa mortal, y la inmensa mayoría de los animales -y plantas- que lo poblan son depredadores ante los que dos niños -aunque uno sea un robot poco menos que indestructible- poco pueden hacer. Y sin embargo, todo es una aventura. Reg es un personaje entrañablemente ingenuo por mucho que sea poco menos que un Terminator, pero Riko, siendo una niña con poquísimos recursos físicos, resulta un personaje fascinante por su conocimiento del peligro y de sus propias limitaciones y al mismo tiempo su sentido de la aventura y su capacidad para disfrutar cada momento. En el viaje de autodescubrimiento que es la marcha hacia los infiernos que es esta serie, tan pronto Reg puede estar avergonzado porque Riko se está riendo de él, como a continuación pueden estar siendo perseguidos por un terrible monstruo... y el peligro es real en esta serie, la muerte y las mutilaciones son algo constante, y la serie transmite perfectamente que cualquier despiste o negligencia puede acabar con la vida de la frágil Riko. Es una serie con una capacidad increible para para pasar de la comedia al drama, y esa misma presencia imperante de la muerte hace que se convierta en una celebración de la vida. Que los momentos de alegría o de simple disfrute de la aventura sean más efectivos por una amenaza inminente, y que la muerte sea más terrible si afecta a un personaje con el que te diviertes y te cae bien puede parecer algo sencillo y lógico, pero no es ni mucho menos fácil de ejecutar en la ficción, y esta serie triunfa hasta tal extremo que crees que el peligro es real aún cuando la lógica de tu cerebro te hace saber que en una serie con dos protagonistas estos tienen que estar blindados por la trama. Pero no, "Made in abyss" te hace llorar, te hace llorar mucho, como también te hace sonreir.  

A niveles técnicos la serie esta muy cuidada. El mundo creado por el autor esta plagado de mil detalles y todo está pensado de una forma muy lógica dentro de la coherencia de la serie; y tanto los escenarios como los artefactos que vemos se sienten terriblemente reales merced a un excelente trabajo gráfico con una animación consistente y una bonita elección de tonos pálidos para la paleta de colores. A nivel sonoro la serie también funciona muy bien, con unas buenas piezas musicales y -sobre todo- unas actrices de doblaje que dan una gran emotividad a sus papeles y consiguen transmitir todo el sentimiento de sus personajes en las escenas más desgarradoras de la serie. El ritmo de la serie podría ser mejorable en los primeros episodios, donde muestra una narrativa más convencional, pero en su segunda mitad se hace menos previsible y la obra sabe sacar un episodio para reensalzar la figura de Riko o consigue integrar dentro de la dinámica de la serie una tercera protagonista en los últimos episodios.

Es una serie fascinante, que parece contarnos una aventura alegre y divertida de primeras, pero que llegado un momento se convierta casi en un ejercicio de sadismo con momentos verdaderamente crueles e intensos. El contraste entre su aspecto inocuo y su naturaleza descarnada, así como la solidez de todo su mundo (en el que no faltan elementos que podríamos extrapolar al nuestro para potenciar el mensaje de la serie), son las grandes virtudes de una serie que siempre sorprende y que engancha irremediablemente. Afortunadamente se ha anunciado una segunda temporada porque esta serie, de la que podría pasar en un primer momento por su particular aspecto gráfico, no es ya recomendable, es posiblemente lo mejor que ha dado el año en lo que a anime se refiere.

viernes, diciembre 08, 2017

Queen Cacarrot

One Piece 888: Leon

No me termina de gustar demasiado el power-up cuasi repentino de Carrot, por muy anunciado que estuviera... principalmente porque es demasiado "fortuito" y se tienen que dar muchas casualidades para que los mink puedan desplegar todo su poder. Este tipo de power-ups tan dependientes del entorno me parece que no funcionan bien porque se nota que el autor está teniendo favoritismos con sus protagonistas (aunque hay que decir que, con Pekoms herido, y el "Suron" como una disciplina a dominar, parece tener sentido que no haya más en esta batalla). 
Con Carrot tengo sensaciones encontradas, es un personaje que me encanta, pero el hecho de que la banda solo viaje con la voz de Krilin y no con su calva la limita bastante como miembro de la banda, ya que se perdería mucho potencial bélico y entendiendo que el ataque contra Kaidoh se prepare con los mink... en futuras sagas sería muy afortunado que siempre hubiera luna llena cuando le tocara a Carrot luchar.


Ahora bien, no gustándome especialmente el recurso, cada viñeta de la coneja en su forma super-sayan me ha encantado. La hemos visto enloquecida durante la transformación, señorial en su aparición y sonriente en su plano final. Me ha gustado que Oda no le haya dado una victoria contra un enemigo de peso (Daifuku habría sido ridículo, pero Bavarois parecía presentado para dicho cometido), en su lugar le hemos visto romper un timón... que no deja de ser bastante inteligente y práctico. Y además de un "electro" potenciado la hemos visto "volar", con esa especie de saltos en el aire con los que se presentó ante Zoro y de los que ahora vemos la versión fluida. Carrot no ha hecho nada espectacularmente nuevo, sólo ha hecho cosas que ya habíamos visto, solo que de una forma más refinada. Buen manejo por parte de Oda de este power-up en estos primeros momentos.
Y a nivel de diseño, me encanta. Si bien pienso que la dependencia de la Luna la aleja de la banda, su diseño me hace pensar lo contrario. La veo más cerca de la Queen Serenity de Sailor Moon que de la Nell de Bleach y, sobre todo, la veo majestuosa. Completamente blanca, pero con los ojos rojos, parece también terrorífica más allá de que en la viñeta final veamos su característica e inocente sonrisa o que incluso se permita un "garchyu"... es una Carrot adulta, y me parece claro desde ya que será la soberana de Zou en 20 años, tiene claramente un diseño de "reina" de One Piece (y en ese sentido unas prácticas pirata parecen un requisito imprescindible para ese cargo en este mundo).


pd: Y Big Mom adelgaza por el hambre... Ungoliath va a llegar en los huesos al pastel XD

martes, diciembre 05, 2017

El triste final de Ippo

Makunouchi Ippo vs un filipino o alguien de por ahí
&
George Morikawa vs la logica interna de la serie

Vale. Hajime no Ippo estaba muerta como serie, creo que esto todos más o menos lo sabíamos, pero estábamos en el primer punto del modelo de Kübler-Ross: lo negábamos como los habitantes de la ciudad Reloj negaban que les fuera a caer la Luna encima en 3 días. Todos queríamos creer en la serie. Morikawa nació en el 66, tiene 51 años... es relativamente joven, los 50 son los nuevos 40. Tiene problemas de salud, pero no parecen extraordinarios. Podíamos pensar que podía tener todavía al menos 15 años buenos como mangaka, 20 incluso. Y 20 años dan para escribir muchas páginas de manga, como este mismo hombre ya ha demostrado... aunque para mal. 

Hace más de una década uno hacía sus cuentas. Intentaba imaginar que Takamura consiguiera su siguiente título en el capítulo 900... luego otro en el 1200, 1500 y finalmente el sexto cinturón en el 1800 antes de que Ippo encarara su combate final con Miyata. Parecía algo factible, de por medio se podía hacer tiempo con alguna desgracia para Aoki, una retirada por falta de rentabilidad para Kimura, una boda con Kumi e incluso una muerte de Kamogawa en los albores del fin del manga. Son ideas básicas de narrativa, recursos vistos en muchas obras, pero que más o menos funcionan bien si se ejecutan correctamente. El problema es que llegó el capítulo 900 y, quitando un buen combate de Miyata y un festival fanservicero en forma de Mashiba vs Sawamura, la historia no había avanzado, sólo habíamos visto una sucesión de defensas nacionales que no conducían a nada contra rivales sin carisma. La serie, además, estaba en su momento más bajo tras ese horrible combate contra Wooli (y sí, Morikawa nos ha recordado que ya en ese combate nos estaba preparando para este final... pero ese es otro tema). 

Uno intentaba mantener la esperanza. Y llegaba el capítulo 1000, y el combate por el título de Takamura seguía sin llegar, y de hecho se nos anunciaba uno de unificación que no le interesaba a nadie (lo peor es que este fue un buen combate... con lo que uno no se explica por que Morikawa no puso a Bison nombre de pájaro). Ippo seguía con sus defensas y sus combates contra asiáticos, y había tenido uno verdaderamente malo contra un japonés al que había derrotado de un golpe. La serie estaba muy mal. Pero el combate de Volf estuvo bien (aunque siempre diré que si hubiera perdido aquel combate habría estado mejor, y habríamos ganado además un combate de revancha en el futuro), y parecía que la cosa podía comenzar a remontar. Era quizás el final de la mediocridad de la serie. Uno quería creer que volverían los buenos años.

Y los buenos años parecieron regresar. La serie seguía sin avanzar en lo que a Takamura se refería, pero la segunda derrota de Ippo fue francamente buena y dramática, y dio lugar a buenas escenas, aunque todos temíamos que requeriría bastantes decenas de capítulos de comeduras de cabeza para superar el trauma... el tiempo nos dio la razón en aquella predicción tan previsible, pero era un problema inherente a los combates eternos y la ausencia de derrotas. 

Y llegó el día del regreso de Ippo. Mucho entrenamiento y mucho cansancio con lo de la línea. Nadie pensaba que Ippo pudiera estar tan mal, y nadie quería pensarlo. Era un pensamiento triste y que no tenía sentido en la serie, así que pensabamos que era un cutre motor dramático para la serie... todas las series de deportes juegan siempre con las lesiones de una forma infame, e Ippo ya lo había hecho con el ojo de Takamura y alguna que otra cosita mas. 

Y el combate, que debería haber sido corto y simple, en plan molón, se eterniza. Y no se eterniza porque el rival sea bueno, se eterniza por una serie de casualidades y porque A IPPO LE DA POR SER GILIPOLLAS Y OBSERSIONARSE CON EL NUEVO DEMPSEY hasta el punto de ser arrogante y antipático para el lector, y esta actitud es incluso incongruente con ese boxeo de Kamogawa enfocado hacia las bases. 

Y entonces... Ippo pierde.

Ippo no tiene fuerzas. Ippo esta roto, sabe que no puede continuar y sólo quiere enseñarle al entrenador ese nuevo Dempsey en acción. Y ni siquiera eso consigue. 

¿POR QUÉ?

Puedo entender, y de hecho creo que todos sabemos que era inevitable, que Morikawa tenía que acabar la serie, pero el modelo de Kübler-Ross me permite pasar a la ira, que ahora mismo me parece mucho más gratificante ¿por qué hacerlo de una forma tan cruel? ¿por que hacerlo de una forma que traiciona tanto el espíritu mismo de toda la obra?

Tenemos el tema de la preparación para este final. El síndrome del punch drunk siempre ha estado en la serie como amenaza. Obvio, es algo real, y además es muy dramático, y joder... Ashita no Joe. Me ha gustado que en cierta manera se le da la razón a Miguel, porque es un personaje que siempre me ha caído muy bien, pero... NO TIENE SENTIDO. Vamos a ver, uno entiende que Ippo recibiera muchos golpes, era ridículo pero entiendo que -por mucho que llegado un momento fuera contraproducente- era el recurso de Morikawa para dar emoción y demostrar lo duro que es ese mundo. Creo que llegado un momento, con Ippo como un campeón, esto era absurdo, creo que era un fallo bastante obvio, esto no daba emoción a los combates porque todos sabíamos que nada se iba a decidir en el asalto 2 por mucho que el comentarista lo gritase, sólo servía para alargar hasta lo indecible unos combates que hacía mucho que habían caído en esa espiral de los shonnen que obliga a que cada enfrentamiento sea más largo que el anterior. Todo esto era un problema de la serie, del manga, que destrozaba el ritmo y disparaba el número de capítulos. La absurdez de que pracitcamente fueramos a un combate por año imposibilitaba que ver el final de la serie fuera viable, como también hacía que no tuvieramos empatía por los nuevos personajes o que estos no pudieran reutilizarse ya que no había siquiera tiempo para utilizar la decena de personajes establecidos en los primeros centenares de capítulos. Todo esto es un fallo de Morikawa, y es un fallo muy importante, quizás el más importante de toda la serie. Pero generaron otro fallo, un fallo que argumentalmente es monstruosamente grande. Kamogawa es un entrenador de boxeo, un entrenador al que le ha caído del cielo Takamura, pero que uno entiende que tiene un mínimo de calidad porque si no Miyata no estaría con él al principio de la serie, y el hombre tiene a su mejor amigo retirado en las montañas porque las peleas de boxeo le han dejado tonto (vale, si, fue el puño del conejo, fue a tración, yankis malos, japos buenos, blah, blah... todas las excusas que se quieran poner) PERO GRANDISIMO IMBECIL ¿VES QUE A TU MEJOR DISCIPULO POR AQUELLO DE SER INFIGHTER LE DAN TODOS LOS DIAS TROPOCIENTOS PUÑETAZOS Y NO TE SE OCURRE INTENTAR CAMBIAR ALGO SU ESTILO PARA QUE NO SE QUEDE TONTO COMO TU MEJOR AMIGO? No tiene sentido. Kamogawa no podía estar tan ciego, su obsesión por el título no es tan grande como la de Takamura.

Pero, seamos francos, Morikawa lo había estado preparando. El hombre se había dado cuenta hace X años de que iba a necesitar 2 vidas para acabar la serie, y ya sea por decisión propia o incentivado por la editorial había decidido acabar con la serie. Pero esta serie no es Ashita no Joe, esta serie no es un drama sobre la vida, la marginación y la aceptación de la identidad como lo fue aquella mítica obra de Ikki Kajiwara y Tatsuya Chiba. Esta serie era un spokon, una serie sobre la superación personal. 

¿Ahora qué?

Ippo no solo no se ha superado, no sólo no ha crecido como persona si no que está condenado a vivir en la frustración. ¿Realista? Sin duda, pero en ningún momento ese ha sido el tono de la serie, y recurrir al discurso de la crueldad de la realidad es muy ruin. Cuando alguien va a ver "La gran evasión" no quiere que le pongan "La lista de Schindler". Uno sabe lo que pasó en la segunda mundial. Uno sabe que el mundo es, en su mayor parte una mierda, y uno sólo quiere evadirse, entretenerse durante unos pocos minutos. Hajime no Ippo no es leída por niños, sus más de 100 tomos deben intimidar casi a cualquier nuevo lector y todos sus compradores serán ya japoneses entrados en años que comenzaron la serie en los 90, y esos japoneses -ya con hijos- saben como es la vida, no necesitan que Morikawa les venga con el discurso fácil de sacrificios estériles y acabe con los ídolos que les acompañaron durante su infancia y juventud. Es el problema de las series que se eternizan, al final viven más tiempo en el imaginario colectivo que en las mentes de sus autores... por eso George R R Martin no acabará "Canción de Hielo y Fuego", porque cuando un monstruo de este tipo escapa al control de su autor es muy difícil que lo recupere (aquí, dicho sea de paso, me quito el sombrero ante un Kentaro Miura que de momento parece que ya sabe que hacer con Berserk después de su propia saga de defensas intrascendentes).

Sí, teóricamente Ippo se casaría con Kumi y serían felices, y el tiene que tener bastante dinero y podría tener un par de trabajos (no creo que este para conducir barcos, pero si podría ser ayudante de Kamogawa... aunque no se si eso sería lo mejor psicologicamente para ambos). Pero Ippo ha fracasado, será una persona triste, Kumi puede estar contenta de primeras... pero seguramente Mashiba también tendría algo que decir ahí, y ya ni hablemos de la pobre madre de Ippo que verá a su hijo mermado después de lo que pasó con su marido (del padre de Ippo y su fuerza directamente mejor no hablemos, porque no se si Morikawa habrá querido jugar a que el Dempsey era la gorra de Ippo a Kamogawa... pero ahí también ha fracasado). 

De Miyata nos olvidamos, porque ahora uno no sabe ya muy bien para que estaba en la serie, él y todo el resto de secundarios que hacían las veces de rivales ahora quedan en una posición extraña. El sino de la pareja de Miyata-Ippo no es ya triste, es absurdo habida cuenta de las ganas que tenían ambos de enfrentarse y el hecho de que nunca vayan a hacerlo. Ippo no quería ser campeón de nada, sólo quería enfrentrarse a Miyata y demostrar la valia de su entrenador, y de Miyata podría decirse lo mismo en el sentido contrario (aunque al menos él si consiguió ensalzar la valía de su entrenador/padre).

De Kamogawa y el resto de miembros del gimnasio también es mejor no hablar. ¿Cómo puede sentirse el entrenador? Este es su fracaso más absoluto, sin duda. ¿Los compañeros? Ippo era el ejemplo a seguir, el que los inspiraba a superarse y a intentar ser Takamuras siendo meros mortales. ¿Takamura? Fue él quien metio a Ippo en el gimnasio y, teniendo en cuenta su adoración por Kamogawa y el cómo esto va a destrozar al anciano no es difícil que esto le desconcentre y acabe de alguna forma con su carrera.  

Pero dejando a un lado todo esto -que es mucho dejar de lado- ¿QUÉ MIERDA DE COMBATE FINAL HEMOS VISTO?

Aquel final completamente anticlimático de Slam Dunk parecía difícil de superar, pero Morikawa lo ha conseguido, y además ha conseguido meter 1000 capítulos más antes, con lo que el enojo de los lectores es de los de órdago. 

Ha habido combates para aburrir, y al final el hombre que acaba con Ippo, que consigue derrotar al que hasta entonces sólo habían derrotado el mejor de Japón y el segundo mejor del mundo es un personajillo que parece surgido de un generador de luchadores aleatorios. El propio Gonzalez había salido de la nada (Morikawa no es muy bueno en este sentido, eso lo sabemos, prácticamente no hemos conocido a ningún rival antes de su respectivo enfrentamiento), pero tenía el ranking de su parte y más o menos te lo creías... el tipejo de este combate es otro jodido Wooli que apenas lleva 3 combates a sus espaldas y que ya esta peleando con rankings mundiales. Otra vez esa mierda. 

El enemigo en ningún momento parece ser especialmente fuerte. Ippo ya se había enfrentado a zurdos. Ippo tiene mucha más experiencia. Ippo destroza a este filipino en los primeros rounds... y luego de repente... a besar la lona.

¿Realismo? ¿Punch drunk? Da igual. Esto es ficción, y una ficción que lleva casi 30 años a sus espaldas. Uno no quiere realismo, quiere una fábula donde el bueno gane al dragón y se lleve a la princesa. Uno quiere ser niño leyéndola, o a las malas, adolescente. Y si eres adolescente quieres al menos épica. Ha habido oportunidades para ello. Para esta mierda de desenlace, ¿por que no adelantar un poco el drama de la linea y Kumi y hacer que la promesa de retirada ante una derrota sea antes del enfrentamiento con González? (incluso entonces puedes hacer que Ippo gane in extremis pero sea plenamente consciente de su síndrome y de que ha de retirarse) ¿por que no conseguir un combate contra el propio Martínez (digo yo que este hombre algún que otro combate contra top-10 hará ocasionalmente aunque solo sea para mantener la forma y llenarse los bolsillos)? ¿Por qué no forzar la trama para el esperado combate contra Miyata?

Puestos a acabar el manga, había mil y un desarrollos más lógicos y satisfactorios que uno en el que ni siquiera hemos podido el nuevo Dempsey. 

Ha sido... cruelmente cruel.



¿Y si esto no acabará?

La posiblidad, aunque remota, existe... pero creo que todos sabemos que eso sería aún peor. Dramaticamente es interesante, por supuesto, y lo compraría en una serie que fuera por su capítulo 500, pero en una que va por el 1200 en completamente inviable habida cuenta de que necesitaríamos otro para de años para superar el trauma de la derrota con la narrativa actual. Y bueno... una cosa es tontear e insinuarlo, pero una vez que muestras daño cerebral no hay marcha atrás, claro. Hajime no Ippo esta virtualmente acabada a la espera de Morikawa queme las negras naves destrozando el mito de Takamura en los próximos capítulos.

domingo, diciembre 03, 2017

Voluntad de gigante

One Piece 887 - En algún lugar, en algún momento, alguien desea tu felicidad

Luffy está pensando como enfrentarse a Katakuri mientras Sanji y cía siguen preparando el pastel para detener a una Big Mom que ha vuelto a encontrar el Sunny. A primera vista este podría parecer un episodio de relleno, un episodio para hacer tiempo, un episodio para volver a mostrar esa muerte andante que es Big Mom y que intimida tanto como uno podría esperar de uno de los cuatro personajes más fuertes de la serie, un episodio para dignificar a Capone por medio de una escena en la que vemos un castillo hovercraft con un pastel gigantesco encima. El capítulo podría parecer eso, un capítulo de mera transición, e incluso siendo puntillosos uno podría pensar en la estupidez transitoria que se ha apoderado de Oven cuando él y todo su clan son los primeros que necesitan el pastel de bodas. Uno podría pensar todo eso y no se equivocaría. Este episodio -dentro de la historia global de One Piece- es poco menos que anecdótico. Y sin embargo es uno de los mejores episodios que le recuerdo a Oda en mucho tiempo.
Oda suele tener ideas muy potentes y simbólicas para su drama, recordemos ese Kyros que veía morir a Scarlet en sus brazos sin poder sentir como se iba el calor de su cuerpo, recordemos esos hermanos sirenos que bailaban para Shirahoshi, recordemos esa salvajada de muerte de Hiruluk. Oda tiene esas ideas. Y hay veces que le funcionan bien y otras que le funcionan peor como en el caso de Pedro o esa muerte que aún no termino de creerme de Monet (aparte yo soy de los recuerda aún el papelito de Punk Hazard). Pero hay veces que sencillamente sus muertes funcionan tan bien que es difícil encontrar adjetivos para ello, y esta es una de ellas.
Oda podría luego estropearlo todo con un momento Pell (y recordemos que en el bosque susurrante ya vimos que Pound resistía bien las lanzas en el cuello... y bueno, quizás tenga algún atributo especial porque si no uno se explica para que demonios lo quería como donante genético deshechable Big Mom), pero la muerte de Pound es una de las más espectaculares que recuerdo en One Piece. Y lo es por lo inesperado y descarnado de ella. Lo dicho, verdaderamente no tiene sentido que Oven se ponga a estropear el pastel, y así mismo un hombre como Pound supuestamente no debería suponer para él ninguna molestia... pero esto son minucias argumentales frente al hermoso mensaje de amor familiar que Oda quería transmitir. Pound es un personaje feo, visualmente es el clásico engendro que tanto le gusta dibujar al mangaka, y su personalidad tampoco se puede decir que sea muy seductora, y es un personaje que sabemos débil. Pero se ha convertido en un héroe. Ese deseo por encima de todo de proteger a su familia, incluso cuando esta no lo conoce e llega a despreciarlo desde la distancia y la ignorancia llega al alma... y el ****** de Oda intercala su sacrificio y su muerte con la indiferencia de Chiffon y ese recurso absolutamente prodigioso que es la empatia instintiva de un Petz.
Hemos visto grandes muertes en los flashback, y siempre recordaré ese Barbablanca muriendo de pie a lo Raoh, pero no se si decir que esta puede llegar a ser la muerte más conseguida de todo el manga.

viernes, diciembre 01, 2017

Avanzando sin salvar la partida

Gamers!

El aspecto visual de esta serie y su primer episodio son de los que hacen a uno esperar poco o nada de una serie. La primera impresión de "Gamers!" es la de una especie de versión de saldo de Genshiken, quizás con algo de comedia romántica cutre, y con una animación bastante pobre. La sorpresa llega cuando en el segundo episodio la serie ignora por completo a los miembros del club de jugadores que se nos había presentado en el capítulo anterior (que apenas tendrán ya presencia en la serie), centrándose la serie en la pareja protagonista y en un pocos personajes nuevos... y entonces vemos que se trata de una comedia de enredo, donde cada personaje dice lo justo en el momento apropiado para que los otros personajes se monten sus propias películas en sus cabezas y acabe dibujándose una alocada figura geométrica de relaciones sentimentales donde todos los personajes prácticamente se malinterpretan entre ellos. Y así, y añadiendo muchas referencias a videojuegos, "Gamers!" funciona sorprendentemente bien y es terriblemente entretenida de ver.
La serie, no obstante, es irregular. Sus primeros episodios son muy buenos, con una comedia que no por previsible deja de ser terriblemente divertida. Los malentendidos parecen verse venir de lejos, pero la serie consigue llevarlos siempre un poco más allá de lo que el espectador esperaba. El problema es que la serie se desinfla hacia su final, se abusa quizás de los malentendidos y en su recta final estos ya no tienen sentido y se nota que la serie pierde parte de su fuerza (incluso aunque incluye un nuevo personaje en la ecuación para intentar renovarse). El cuarto episodio nos muestra un segmento centrado en el personaje de Karen, no es especialmente divertido.... pero ayuda a que la serie no se sature tanto de si misma y la serie por desgracia apenas vuelve a recurrir a este tipo de segmentos. La comedia de malentendidos depende del ritmo y del guión, esta serie trabaja bien el guión... pero tiene un ritmo demasiado elevado; teniendo algunas posibilidades en los secundarios debería haber aprovechado estas para rebajar un poco el nivel de locura. 
Es pues, una serie irregular que uno tiene la sensación que va de más a menos, o que al menos se desinfla algo en su segunda mitad. Y es una pena, sus personajes caen bien y se les coge mucho cariño, y sus gags suelen funcionar bastante bien y ser bastante variados (se trata de una comedia alocada que no escatima en recursos visuales, y que incluso se atreve con algunos pequeños montajes temporales).
Es justo decir que Pine Jam es un estudio joven. Es un producto muy modesto hecho con muy poco dinero como puede ver en el hecho de que sus diseños son muy genéricos y pobres, y que ocasionalmente se ven notables bajones en la calidad de la animación. Es un producto que parece algo descontrolado con cambios en la narrativa y el lenguaje visual en algunos capítulos.
Es una serie que tiene algunas cosas mejorables y otras extrañas, pero es ante todo una comedia muy simpática y divertida a cuyos personajes uno enseguida toma cariño. Una serie modesta, pero muy recomendable.

martes, noviembre 28, 2017

Ese género llamado Metroidvania

Castlevania: Symphony of the night

No soy un experto en Castlevania, y de hecho el famoso Rondo of blood (del cual este juego es secuela directa), no me entusiasmo demasiado (ver reseña). La calidad de aquel juego era innegable, pero ese estilo tan arcade nunca ha sido de mis favoritos. No obstante, seguía con ganas de probar este legendario juego, quizás el más conocido de la saga y también el más célebre exponente de ese género llamado Metroidvania que nació con él merced a la obvia influencia de esa obra maestra que es Super Metroid (ver reseña).
El argumento nos pone en el clásico escenario en el que hay un Castillo y hay un Drácula, y ya está... pero esta vez añade el cambio de que el protagonista es el propio hijo del vampiro, un semivampiro que responde al nombre de Alucard y que suple la ausencia del clásico látigo Belmont con habilidades sobrenaturales que ira desbloqueando a lo largo de la aventura y que le permitirán acceder a secciones del castillo antes inaccesibles en la mejor tradición de las aventuras de Samus. Ello nos abre las puertas a una aventura absolutamente maravillosa.
El desarrollo del juego es muy sencillo, tenemos todo el castillo más o menos a nuestra disposición, salvo unas pocas zonas selladas a la espera de que obtengamos determinadas habilidades. Recorreremos todo el escenario con bastante libertad, mirando el mapa constantemente para encontrar las zonas que aún no hemos alcanzado y derrotando hordas de enemigos e impresionantes jefes. La recompensa de esta exploración o de estas batallas serán potenciadores de salud o más habilidades que nos permitirán proseguir con nuestra exploración hasta que nuestros pasos nos conduzcan hasta Drácula.
El diseño del castillo es exquisito, plagado de mil y un detalles visuales que le dan una fantástica ambientación de terror gótico -rubricada por una gran banda sonora- y que no dejan de sorprendernos con muchas curiosidades tan simpáticas como inesperadas. Cada sección del castillo tiene su decoración y su música, así como sus propios enemigos, pero todas ellas están interconectadas y el viaje a través del Castillo apenas se hace pesado (cuando hay que recorrer grandes distancias hay portales de teletransportación). Siendo un juego con 20 años, su grafismo en 2D ha envejecido muy bien (salvo algunos aspectos del decorado referentes a iluminación y capas, y unos pocos jefes gigantescos y espectaculares, verdaderamente da la sensación de que el juego podría funcionar en una 16bits con unos pocos retoques); a pesar de que los sprites no son especialmente detallados y las animaciones tampoco destacan especialmente, hay algo en su conjunto que hace sencillamente al juego bello. No obstante, lo importante de su diseño no radica en su belleza a pesar de la importancia de este hecho, lo importante de su diseño es lo cuidado de su escenario, el que cada habitación sea un poco distinta a la anterior y el juego no de la sensación de repetir pasillos y pasillos. Apenas hay puzles, pero cada habitación está excelentemente diseñada para ser distinta a las anteriores y ofrecer una pequeña variación de juego merced a sus plataformas y su tipo de enemigos... y luego, naturalmente, esta esa genialidad suprema ya conocida del castillo invertido, en la que es imposible no sorprenderse al ver que el escenario que hemos jugado hasta ese momento es perfectamente jugable al revés, y que su jugabilidad es incluso más exquisita entonces.  
El control del juego es simple y efectivo. Verdaderamente Alucard no puede realizar muchas acciones directas, pero el poder equipar un par de armas, el disponer de 3 transformaciones y el disponer de unas acciones especiales sacadas en su control del estilo de los juegos de lucha -tipo medialuna + A- le da una versatilidad espectacular al personaje con apenas unos pocos botones... aunque frecuentemente tendremos que pasar el juego para cambiar armas o equipar objetos; aunque esto está dentro de la naturaleza pausada del juego, pues además de tener que revisar constantemente el mapa la aventura tiene un importante componente de RPG que incluye niveles y atributos basados en ellos, así como debilidades y fortalezas de nuestro personaje y nuestros enemigos que le confieren un importante matiz de estrategia al juego. "Symphony of the night", no obstante, no es un juego especialmente complicado. El desafío está en recorrer todo el castillo y encontrar sus secretos, y cuanto mayor sea nuestro porcentaje en este sentido más vida tendremos, y seguramente más habilidades y conocimiento de juego que hará que los enemigos sean en su mayoría una minucia salvo alguno que otro que supone un pequeño puzle... no obstante el juego recompensa la aventura, y es un placer recorrer el castillo en los pies de un ser que supuestamente es muy poderoso y que en verdad se siente extremadamente poderoso bajo el control del jugador.
La duración del juego no es demasiado alta en un principio, pero invita mucho a ser rejugado por lo cortas e intensas que son sus partidas y por tener tantos detalles y posibilidades que son imposibles de ver en una única partida. Además, el juego permite ser jugado con los protagonistas del Rondo of Blood, y la jugabilidad con ellos es completamente distinta.
Tiene algún pequeño defecto en algunas zonas donde el control y el escenario chocan mucho si se comparan con lo habitual en nuestros días, así como en algunas salas se nota mucho el paso de una pantalla a otra en lo referente a la reaparición de enemigos. Pero son defectos muy menores, característicos de las limitaciones técnicas a las que estaban sometidos estos juegos en sus tiempos. Minucias que no empañan la magnificencia de este título.
Una joya, absolutamente obligatoria para todo aquel que disfrute de los videojuegos.

sábado, noviembre 25, 2017

Moon crystal power! Make-up!

One Piece 886 - E´ta e i foooma vivi!

¿Quién demonios se acordaba de aquella frase de Wanda en la que decía que si Jack hubiera atacado Zou bajo una luna llena habría sido derrotado? Yo, desde luego, no. En todo el frenesí de Totland, con Luffy recordando lecciones sobre el haki y pensando en derrotar a Katakuri, con Sanji luciéndose en una escena que nos muestra que le da su pequeño minuto de gloria a Pound y nos muestra que los hijos de Big Mom no conocen a sus padres, con la banda escapando en el Sunny, con Capone reclamando protagonismo con grandes líneas... uno no se acuerda de Carrot. Y Carrot es carismática como ella sola, pero no ha tenido grandes momentos en la saga más allá de alguna buena escena cómica. 
Luffy se está enfrentando a una cantidad ingente de enemigos. Sanji tiene que preparar el plato de su vida. Nami ha tenido sus buenas escenas de apoyo. Brook ha sido DIOS en esta saga. Jimbei ha regresado por la puerta grande a la serie. Pero Carrot no había tenido grandes escenas. Chopper tampoco ha tenido una presencia especialmente memorable más allá de la aventura que compartió con la propia mink en el mundo espero, y Pedro era un personaje que pretendía ser muy épico pero que a Oda no termino de quedarle del todo bien. El papel de Carrot no dejaba de ser de alivio cómico en la saga, y uno casi lo entendía, porque esta no es una saga contra un mindundi, es una saga contra una Emperadora y eso a la conejita mink le venía muy grande. Incluso con ese intento de dignificación del personaje en el momento de la muerte de Pedro, donde se nos dejaba entreveer que era una mink particular, esta saga no dejaba de parecer de presentación para el personaje. Uno pensaba que ya llegaría su momento de gloria en Wano contra... no sé, algún cortador de bambú o paragüas con patas. 
Y de repente... luna llena.
Algún día leeré Detective Conan
Y me parece todo un acierto narrativo por parte de Oda. Si se hubiera guardado la trampa de la luna para Wano, para el previsible enfrentamiento entre Nekomamushi y Inuarashi contra Jack, habría sido un giro de guión demasiado conviniente... y además habría quedado como un recurso fácil para ganar esa batalla que la habría reducido a un segundo plano mientras al mismo tiempo se libraban más enfrentamientos de manos de personajes más protagonistas. Sin embargo, revelando ahora el misterio de la Luna, Oda consigue que ese enfrentamiento tenga una aliciente más.... el conocer el efecto de la Luna de manos sus dos exponentes más poderosos no dejaría de ser algo forzado y hasta cierto punto decepcionante, el conocerlo antes nos permite hacer conjeturas sobre como será ese poder llevado a su máximo exponente y eso nos hará esperar aún más la revancha del perro y el gato contra el elefante, y al mismo tiempo al conocerlo Oda se verá obligado a que Jack sea capaz de contrarrestar esa fuerza. Ese combate que veremos dentro de 120 capítulos sale ganando con esa semilla que Oda plantó hace 70 y regará en 5.
Y, además, naturalmente la propia Carrot saldrá ganando y tendrá ocasión de lucirse belicamente. No será importante, esta saga no puede resolverse por la vía de la espada. Quizás Luffy derrote a Katakuri (me parecería un error en este momento del manga, incluso tras las palabras de Luffy creo que quedaría mejor que el capitán no consiguiera más que una pequeña victoria "tumbando" al comandante y que este quedara como un rival para el futuro), Capone debería derrotar a Oven y los Vinsmoke también deberían conseguir alguna muesca digna más allá del hijo cabezón y casi anónimo al que ya vencieron. Esta saga se resolverá con el pastel, porque incluso considerando posibles victorias parciales hay demasiados enemigos a derrotar en la saga. No obstante, que Carrot tenga su pequeño momento de gloria, suponemos que contra Perospero (que no deja de ser un enemigo de más 700 millones de recompensa) se agradecería... sobre todo porque es de esperar que el poder de los mink sea bastante llamativo y ahora Oda nos hace el regalo de poder perder el tiempo teorizando sobre que pasará...
La influencia de Dragon Ball en One Piece es más que evidente, y sobra recordar lo que le pasaba a los sayayin cuando veían una luna llena en el horizonte y tenían su cola intacta. No creo que pase algo parecido,  porque si en Wano vemos a media nación mink sería muy extraño y complicado a nivel de encuadre convertirlos a todos en animales gigantes. La conversión en animal parece lo más obvio, porque la luna nos hace pensar a todos en licantropia... pero el que Carrot se convierta en una coneja furiosa no inspira a priori demasiado miedo (más si tenemos en cuenta que en ese caso hasta Pekoms, que continua en la isla, parecería una amenaza mayor). Otra opción sería, claro, que en lugar de tener a una coneja gigante, tuvieramos a una chica completamente humana... pero afortunadamente esto no es "To-love-ru" ni "Bleach", y teniendo en cuenta lo machista que es Oda en cuestiones de hostias parece poco factible. Queda pues el recurso de la electricidad como salida más fácil y efectiva (y si encima Oda consiguiera conectarlo de alguna forma con Enel ya sería para quitarse el sombrero)... aunque no puedo evitar suspirar por alguna especie de homenaje a Sailor Moon, si tenemos ninjas, mechas y superheroes... ¿por qué no una magical girl?
Mentía, un conejo si puede ser algo a temer

miércoles, noviembre 22, 2017

Trabajos de desamor perdidos

Sentido y sensibilidad

Tengo que decir que, después del buen gusto que me dejó "Orgullo y prejuicio" (ver reseña), esta segunda aproximación a la obra de Jane Austen me ha decepcionado algo. La novela no está mal, y estoy seguro de que todo lo que se ha escrito sobre ella y el como refleja la vida de las mujeres en aquel periodo histórico es cierto, el problema es que sencillamente no me ha parecido tan entretenida como aquella obra protagonizada por Elizabeth Bennet (un problema que desgraciadamente pasa con muchos autores clásicos es que al comenzar con sus obras más representativas el resto pueden ser decepcionantes).
Supuestamente la novela se centra en dos hermanas, siendo una extremadamente racional y la otra completamente impulsiva, de ahí el sencillo y descriptivo título. El punto de partida está muy bien, y en cierta forma podríamos decir que con Elinor tenemos una exposición de la sociedad de principios del XIX, vemos las posibilidades de las mujeres y el como habían de plantear su vida y su futuro; con Marianne tendríamos lo opuesto, una representación de que querrían hacer y cuales son sus deseos (aunque obviamente son unas aspiraciones marcadas por la época que parecen muy anacrónicas hoy en día). En este sentido la idea de Austen la me gusta, y creo que consigue reflejar bien esa sociedad, con unas mujeres supeditadas por completo a los hombres y una guerra de clases mucho más grande de lo que en un principio podría aparentar. Sin embargo la autora es algo tramposa en este planteamiento, echo en falta un poco más de protagonismo para Marianne, pues el supuesto protagonismo dual es ficticio y todo es practicamente expuesto e interpretado desde la "fría" lógica de Elinor; me gustaría que Austen se hubiera atrevido a mostrar una interpretación más brutal de la sociedad desde el carácter impulsivo e irreflexivo de la otra de las dos hermanas protagonistas (hay una tercera de la que se olvida de forma brutal... curiosamente también creó cinco hermanas Bennet para luego apenas usar la mitad).
Era la primera novela de Austen y creo también que su pluma aún no estaba todo lo afilada que después estaría, esa ironía tan exquisita que vi en su otra novela existe pero parece muy contenida; también me parece que al final realiza una concesión demasiado grande a los lectores y la historia da unos grandes giros hacia el final para no ser demasiado amarga, supongo que el público mayoritario de aquella época no quería historias tristes y Austen no tenía fuerza todavía para conducir la novela hacia un final que quizás habría sido más lógico.
Aunque hay más personajes de los que me gustaría, y en algún momento me confundía con algún lazo familiar, la novela en general esta bastante bien escrita y refleja muy bien un periodo histórico y una sociedad. Me ha gustado y me parece bastante recomendable. No obstante, por comparación, no puedo evitar que me haya decepcionado. Teniendo puntos de partida similares y estableciendo la -injusta- comparación de autoras inglesas de esa época, no me parece tan divertida como "Orgullo y prejuicio", no está tan monstruosamente bien escrita como "Cumbres borrascosas" (ver reseña) y no es el monumental tratado sobre la condición humana que es "Norte y sur" (ver reseña).

domingo, noviembre 19, 2017

Quien no arriesga, no pierde

Kakegurui

Un primer vistazo a Kakegurui es desagradable. Es una serie que flirtea con un extraño pseudoporno facial que en Japón responde al nombre de ahegao. Uno ve los primeros minutos de la serie y ve -junto a algún ocasional varón- unos diseños de chicas... turgentes, chicas que estudian en ese clásico instituto japonés al que solo van millonarios y e hijos de personas importantes, la clásica academia que el anime nos ha enseñado que rige el gobierno del mundo desde la sombra. Y es una academia que se rige por la habilidad de sus estudiantes para apostar. Hasta ahí la cosa no pinta bien. Pero luego, comienzan las apuestas, unas apuestas loquísimas y extremas... y las chicas -y algún chico ocasionalmente- se desgañitan por la emoción del placer y sus rostros se deforman hasta lo grotesco en todo un abanico de orgasmos faciales mientras cruzan sus piernas para contener un orgasmo real nada disimulado.

Esta cosa tan extraña es "Kakegurui", y un anime que lo tendría todo para ser desagradable, para ser insultante y repulsivo, se convierte en una extraña experiencia hipnótica, una de esos casos a los que aplicar el término de "placer culpable". "Kakegurui" vive en la exageración, en la hipérbole más imposible, y en ella el espectador encuentra un extraño confort preguntándose hasta que grado de locura y degeneración mental llegaran las dementes protagonistas de esta serie. Las chicas -y los ocasionales varones- de esta serie viven al extremo, en el clásico escenario de élites que lo tienen todo y que sólo se sienten vivos cuando se arriesgan a perder algo, y cuanto mayor sea la apuesta y el riesgo mayor placer encuentran. Y como espectador, uno quiere ver hasta donde llega el grado de locura, de degeneración, de estos personajes; es aquí donde vemos esas expresiones ahegao, que muestran el verdadero rostro de los protagonistas, cayendo sus bellas máscaras físicas para mostrar seres absolutamente degenerados en su psique. No se trata solo de suerte, las apuestas son un batallas de inteligencia y duelos psicológicos; cada apostadora -u ocasional apostador- intentará intentará hacer trampas y derrotar moralmente a su oponente.
En la exagerada locura en la que vive, "Kakegurui" funciona como thriller, con partidas muy locas, con apuestas exageradas donde trampas y faroles se alternan bajo la mirada de personajes desquiciados y enloquecidos. Es todo absurdamente extremo, y los protagonistas no están exentos de perder, con lo que la emoción en los enfrentamientos es relativamente real.
A nivel técnico poco se puede objetar a la serie, MAPPA es un estudio bastante consistente en su animación y con unos diseñadores que alejan sus series de los estilos visuales más característicos. En esta serie la animación es siempre sólida y consistente, estando sólo empañada por algún que otro momento en el que se sirven del ordenador. Los diseños de los personajes no son especialmente originales, pero se salen de la corriente imperante en la mayoría de las series, y sobre todo adquieren un elemento diferenciador por las grotescas y desagradables deformaciones faciales continuas y el claro brillo de locura que transmiten los ojos de las chicas -y aquí ya no hay ningún varón ocasionalmente-.  El trabajo de las seiyuus -y algún ocasional seiyuu- es notable, capturando a la perfección la locura de los personajes, y ello se suma una banda sonora que tirá de elementos de jazz y que acopla como un guante a la serie.
Es una serie extrema que puede desagradar a muchos, siendo adictiva para otros por exactamente los mismos motivos por los que es repulsiva para los primeros. Así que yo al menos recomendaría echarle un ojo a sus dos primeros capítulos, no es una serie que deje indiferente.

jueves, noviembre 16, 2017

OPDM - 022 - Mundodisco (Novelas independientes), Senran Kagura, Fate Extella, Castlevania: Symphony of the night

Nueva entrega del podcast, cuarta de la serie de programas con Mundodisco como tema principal, abordando en esta ocasión las novelas individuales. Completamos con dos videojuegos otakus de PS4 (Senran Kagura Peach Beach Splash y Fate Extella) y con el clásico de la PSX original Castlevania Symphony of the night. 
En nuestra enciclopedia friki toca la T, también centrada en videojuegos con los Toad de Super Mario y las Tierras prohibidas del team Ico.



Los tiempos del programa son los siguientes:

00:01 - Mundodisco (novelas independientes)
            Pirómides
            Imágenes en acción
            Dioses menores
            La verdad
            El asombroso Mauricio
            Regimiento monstruoso
            Atlético invisible
00:52 - Atlas: Tierra prohibida (Shadow of the colossus)
01:04 - Senran Kagura Peach Beach Splash
01:30 - Fate Extella
01:55 - Bestiario: Toads (Super Mario)
02:04 - Castlevania Symphony of the night

Como siempre, gracias por escucharnos, y más gracias aún a aquellos que nos deis likes o retweets que ayuden a dar visibilidad al programa; igualmente gracias a aquellos que nos comentéis aquí o en ivoox, ya sea sobre este programa o sobre el podcast en general.

lunes, noviembre 13, 2017

Montaje en cadena

El cine de superheroes ha comenzado a aburrirme, cortado la mayoría de las veces por los mismos patrones y supeditando siempre el guión a una media hora final de explosiones, ha dejado de llamarme lo suficiente la atención como para ir en muchas ocasiones al cine a verlo. Así pues, habiendo esperado a su irrupción en el formato doméstico, aprovecho para reunir varias de las películas más importantes del género sobre tres superheroes que apenas conocía en una reseña que advierto irá plagada de spoilers.

Doctor Extraño

Esta no es una mala película de por si, el problema es que ya la hemos visto como veinte veces en la última década. Es una película de presentación de personaje de la Marvel, y eso se traduce en que es harto previsible... hasta el punto de ser relativamente inconsecuente con el personaje o la historia. Esta no es una película de un nuevo personaje, es una película de un Tony Stark mago. 
Cumberbatch es un buen actor, y dota a sus personajes de una gran presencia... pero tiene que comer y quiere su franquicia que pague sus caprichos y permita a sus hijos presumir de padre en el Eton (aunque creo que Cumberbatch fue a otro colegió aún más elitista). El actor cumple con su papel, da carisma al personaje y sobrevive como puede a las pantallas verdes. El problema es que su papel de genio soberbio que encuentra un nuevo mundo en el plano astral-mágico y se redime es tópico a más no poder, y ya sea por el cómic original o por exigencias de la Disney el hecho de que le metan la clásica novia con fines de ancla moral no ayuda, como tampoco ayuda que Mordo sea amiguito y luego tengan que retorcer toda la trama y al personaje del Anciano para que sienta que se han traicionado sus creencias y al final volverlo malo porque es el adversario clásico y se le requiere para la segunda parte... porque un enemigo que quiera matar al prota mientras este quiere redimirlo siempre queda bien (no es que la película en si sea previsible, es que hasta la condenada secuela lo es). Mordo será una gran amenaza en la secuela, pero aquí no hace nada; como también se desaprovecha a ese actor con tanta presencia que es Mads Mikkelsen, que parece un karateka falto de sueño engañado por cuatro chorradas dichas por un Dormammu que supuestamente es un ente superpoderoso y al que aquí gana un hechicero novato con un truco de "Juego de guerra". Todo está supeditado a intentar ensalzar la figura de Stephen Strange -la obsesión de mantener los nombres da incluso lugar a una secuencia bastante ridícula de juego de palabras en la que me apiado de los pobre traductores- que hace poco más que volar con su capa y usar el ojo de Agamoto... tenemos a muchos hechiceros con años de entrenamiento y experiencia, y el novato occidental resulta ser el mejor de todos con dos días de curso. Entiendo que tiene que ser así para no destrozar el ritmo de la película, y cuando era un niño podía creerme que Luke aprendiera los caminos de la fuerza en una bobina, pero ya me cuesta mucho ser tan cómplice con las películas... y creo que en una película de tantos millones de presupuesto que se supone será un pilar del universo Marvel podían trabajarse un poco más el guión. El recurso de la memoria eidética siempre queda muy bien en la ficción, pero no vale para explicarlo todo... y en ningún caso justificará esa chorrada de los tres o cuatro lugares de poder tan importantes como tan mal protegidos.
La película cumple si no se tienen unas expectativas muy altas. Tiene su comedia y tiene su carisma, tiene sus batallas de artes marciales -que en verdad no sirven para nada- y tiene una imaginería visual bastante potente, con muchos juegos ópticos sacados de "Origen" y muchos colorines. Como entretenimiento cumple, y soy consciente que no deja de ser la adaptación de un comic para adolescentes... a esta película no se le puede pedir complejidad o la profundidad argumental, no es su objetivo.
Pero, sencillamente, me ha aburrido. Ha llegado un momento que la blanda fórmula Marvel me ha saturado ya. Los personajes siguen siendo carismáticos, y se ven cosas interesantes... pero se nota que todo está tan estudiado y diseñado por los agentes de marketing, se nota tanto que quieren contentar a tantos públicos y -sobre todo- no ofender a nadie. La película es predecible hasta decir basta. Quizás en la segunda película, más allá de la trama de Mordo, encuentren algo interesante que narrar... pero esta película inicial me parece tan floja como casi todas las de este universo.

Guardianes de la galaxia vol.2

La original fue una película bastante sorprendente que -al amparo de un Universo que no pedía excesiva continuidad ni interconexión con el resto de películas- se salía de la fórmula Marvel y nos planteaba una "space opera" muy simpática y disfrutable. Esta segunda película no es mala, pero ya no sorprende, y ante la falta de la novedad se le van más costuras de producto blando y sencillo al tener que repartir mucho su tiempo entre su extenso casting y tener que combinar un humor supuestamente macarra con una calificación por edades bastante amplia. 

La idea de la película, esa de que existe otra familia más allá de la de la sangre, es bonita, y verdaderamente uno ve esa sensación de compañerismo y amistad dentro del grupo, donde más allá de las relaciones "de prota" del prota con la chica y el mentor, vemos que existe verdadero amor fraternal entre todos los personajes merced a unas aventuras que han forjado grandes lazos entre ellos. Y aquí la idea presenta a un par de villanos como Nebula y Ego con roles muy distintos a lo largo del metraje, así como tenemos a un Yondu que eclipsa descaradamente a todo el resto del reparto. La idea de la película no me parece mala, el problema es que su ejecución es algo errática. La película tiene demasiados personajes y eso se traduce en un ritmo algo extraño, ya que se nota que quiere darles a todos más o menos un reparto similar de minutos y la trama se queda corta en ocasiones (Gamora tiene un rol meramente testimonial en la película, Drax se limita a repetir chistes infantiles y pueriles sin demasiada gracia... y particularmente a Baby Groot nunca le he visto la gracia). Tenemos una historia principal basada en la familia, y algunas buenas tramas secundarias que reafirman este mensaje, pero otras no son tan buenas... y en general la película cae en un pequeño bache narrativo en su mitad, y el final peca un poco de fuegos de artificio excesivos, aunque hay que decir que el toque desenfadado del grupo protagonista siempre ayuda a que la película sea más llevadera.

En cuanto a efectos, son más que correctos, pero no resultan tan sorprendentes como los de la primera película por mera cuestión de diseño de producción, con algún que otro monstruo en el que se nota que canta demasiado el croma y con un planeta final que impresiona en un primer momento pero que al final se hace demasiado pequeño y artificioso. En esta película habría que mencionar también la música, y si bien se integra bien y hay un par de temas míticos, en general parece que es una banda sonora más humilde que la colección de clasicazos que componía el score del "vol.1".
En lo referente a acción tenemos algunas buenas secuencias, pero en su final la película sufre mucho para reflejar los poderes de villano y hacer creíble tanto sus habilidades como el hecho de que pueda ser derrotado. En este sentido me parece que hay que ser demasiado cómplice y que cualquier espectador que no sea un niño puede facilmente salirse de la película si por un momento se para a pensar lo que esta viendo. El humor también sería muy infantil, con un Drax absurdamente relegado al papel de soltar groserías blandas tipo "culo-peo-pis" y una comedieta en general muy supeditada a Peter Quill.
La película es entretenida y se ve bien, y tiene momentos muy divertidos, como tiene también algunos momentos visuales muy refrescantes y potentes.... sin embargo ha perdido parte de su chispa y es, aunque digna, una secuela bastante continuista.

Wonder Woman

Iba con pocas expectativas con esta película. Había visto gente muy entusiasta con ella, pero también todo parecía indicar que era la enésima película de orígenes de un superheroe, bien hecha, pero no especialmente original. Dicha opción no me parecía mal, una película puede estar cortada por un molde, pero si está bien hecha puede ser entretenida de ver. Una vez vista diré que es genérica, pero que no me parece especialmente recomendable. Sí, tiene cosas buenas, pero en mi opinión pesan más los defectos que las virtudes de la película.
Gal Gadot esta muy bien, le da al personaje un aire de pureza brutal y también transmite poderío en batalla. Esta actriz y su interpretación del personaje me han sorprendido muy para bien. También está bien Chris Pine, y hay química entre ambos; el romance queda natural y se desarrolla bien a lo largo de toda la película sin requerir minutos extras. El grupillo de secundarios que va con los héroes está también bastante bien, y el guión les da una escena en torno a una fogata que en mi opinión es la mejor -de lejos- de toda la película. Los malos, eso si, son horribles... y el malo final es un error de casting brutal. Comentar aquí también que, al menos en español, el doblaje es atroz y destroza la intensidad de algunas interpretaciones.
En lo referente a la acción, un punto muy importante en las películas de este género, he de decir que es... extraña. Echo en falta sangre e intensidad, la escala inicial de las peleas es muy pequeña -las balas parecen ir siempre al escudo o los brazales de la amazona incluso cuando salen de la boca de una ametralladora-, para luego saltar casi de improviso a un duelo de ámbito divino en una horrible batalla contra un Ares que más parece un guerrero berseker vikingo que un Dios griego de la guerra. Supongo que será algo arrastrado de los comics, pero la mitología de esta película no me ha gustado, con unas amazonas que son masacradas por unos cabeza cuadradas random y un dios de segunda como Ares masacrando a todo el Olimpo.
El desarrollo y la trama de la película no me parecen mal, muy de manual, pero es lo que parecía lógico para el desarrollo del personaje... no obstante se desinfla demasiado en su tercer acto. Toda la parte final, con sus explosiones y sus carreras me parece floja y sencillamente aburrida. Todo el giro final del argumento me resulta demasiado previsible y autocomplaciente para que haya una batalla final con explosiones contra un villano personificado... me habría gustado que no hubiera Ares, que quedara más patente que el mal está en el corazón de los hombres, un mensaje que se ve en la película pero con el que no se atreven a ir hasta el final (supongo que no podemos olvidar que estamos ante una película de superheroes... pero es una pena).
A nivel de producción  muy bien en cuanto a diseño de las amazonas, Themyscira esta muy bien, bella e impresionante... pero en general la guerra es rara, demasiado limpia... como también es demasiado elegante el Londres de finales de la Gran Guerra. A las batallas les falta algo de crudeza, la ausencia de sangre llega a ser ridícula llegado un momento. Las féminas no están sexualizadas y eso, además de del guión y de la dirección, es mérito de un magnífico vestuario. A nivel sonoro, me parece que no destaca especialmente para bien o para mal, aunque me habría gustado que el carismático tema de Wonder Woman hubiera sido versionado con instrumentos de cada época.
Me parece digna, pero también me parece muy mejorable y para nada una película tan buena como se ha dicho.

viernes, noviembre 10, 2017

New Game+

New Game!!

La original "New Game!" fue una de las más agradables sorpresas del anime del 2016 (ver reseña); esperaba su secuela porque el grupillo de protagonistas originales se hacía querer y uno quería regresar a ese universo de comedia ligera, aunque también temía que pasado el efecto sorpresa los defectos de la serie se acentuaran. Afortunadamente esta segunda parte tiene todo lo bueno de la primera, e incluso elimina bastante de ese yuri ligero y extraño que los japoneses suelen meter a sus productos más moe (aunque no lo elimina del todo, y de hecho tengo problemas con un par de momentos puntuales de la serie donde la serie tira el anzuelo descaradamente para los amantes de este tipo de productos o los de un echii muy inocentón). 
La serie continua justo donde lo dejó la anterior, tras el lanzamiento de "Fairies Story 3" la compañía de Aoba comienza de inmediato a trabajar en un nuevo juego. Seremos testigos de algunos de los pasos de la génesis del juego, así como este nuevo desarrollo ocasionará cambios en la plantilla, y además de nuevas incorporaciones veremos promociones y cambios de rol de algunos de los personajes originales que incluso conducen la serie hacia un desarrollo bastante dramático en su recta final. Naturalmente, todo lo veremos bajo un prisma muy colorido y bonito, con la felicidad y el humor amable que ha caracterizado a esta franquicia siempre (el anime no deja de ser la adaptación de un 4-koma); esta serie no es el SHIROBAKO (ver reseñas) de los videojuegos y no pretende dar una visión realista o semi-documental del proceso de gestación de estos, sin embargo la serie quiere avanzar en el desarrollo de sus personajes, y en ese sentido vemos como hay rivalidad y competitividad entre las diversas chicas, y como en ocasiones tienen pequeños fracasos que las obligan a superarse a si mismas bajo la tutela de sus mentoras. En su primera temporada veíamos algún que otro coletazo de drama y en esta temporada continua esa tendencia. Pero la serie, claro, no deja de ser un slice of life de chicas monas programando cosas monas bajo la mirada de una directora con criterios muy particulares para contratar empleadas, y aunque alguna que otra vez salga un bug y tengan que echar muchas horas, no dejamos de ver sus pequeñas mesas de café con galletitas, la peculiar malicia de Aoba, la timidez de Hifumi o la encantadora torpeza de Nenechi.
Técnicamente continua mostrando un buen nivel. Los diseños de los personajes y la paleta de colores son muy agradables, repletos de contrastes y de colores suaves. Los recursos cómicos están bien integrados y no se hacen repetitivos o forzados, y la animación en general continua a un nivel más que aceptable, sin grandes alardes pero también sin bajones de calidad alarmantes. El ritmo de la serie es bastante elevado cubriendo un año de la vida de las chicas y avanzando el desarrollo del juego bastante rápido, aunque quizás en algún evento de vida diaria de las protagonistas se ralentice todo un poco (aunque no deja de ser una concesión natural para desarrollar a estas). A nivel sonoro el score sigue siendo amable y el trabajo de las dobladoras correcto, como es normal en una producción de cierto nivel.
Incorporando un par de personajes nuevos y algunos cambios en el trabajo, la serie consigue sobrevivir a la perdida del factor novedad y continuar enganchando, siendo un producto que no se hace repetitivo y que se ve con una facilidad pasmosa. No es una serie que pasará a la historia, pero es una serie sencilla y agradable de ver, muy recomendable como entretenimiento ligero. 

miércoles, noviembre 08, 2017

El legado presidencial...

Veep (sexta temporada)

Con la séptima temporada anunciada ya como la última de la serie, Veep continua su andadura con su innegable valentía que hace que lejos de acomodarse la serie se mueva constantemente hacia nuevos horizontes. En esta ocasión somos testigos de algo tan extraño e inusual de ver como es el "el día después", con Selina ya fuera de la Casa Blanca esta temporada se centra en una ex-presidenta que no sabe que hacer y se niega a aceptar la realidad... un mezquino enfrentamiento con sus circunstancias muy propio de ese gran personaje que es Selina Meyer.
Me ha parecido que esta temporada ha bajado algo nivel, pero era algo hasta cierto punto inevitable si teníamos en cuenta el punto superlativo que la serie había alcanzado durante sus últimas temporadas (ver reseña), donde todo había funcionado a la perfección y a unos guiones tremendamente trabajados se sumaban algunas ideas narrativas que habían funcionado a la perfección. En esta temporada tenemos grandes episodios como ese que repasa toda la carrera política de la protagonista, y en general los guiones siguen estando tan inspirados como siempre y consiguen llevar a cabo la proeza de narrar a toda velocidad las locas pero coherentes peripecias de Selina y la decena de secundarios que la acompañan... pero la serie da algunos síntomas de agotamiento, quizás por lo repartidos que tiene a algunos personajes, quizás porque sencillamente el argumento de expresidenta no da tanto juego como el de presidenta.
Naturalmente tendríamos el tema de los insultos y el humor negro, y en ese sentido la serie no decepciona, metiéndose con todos los colectivos y sensibilidades imaginables, haciendo algo tan bestia en EEUU como es bromas entre políticos y árabes con el 11S.
Técnicamente poco se puede decir, la HBO sabe que esta es una de sus series insignias y el presupuesto no repara en exteriores y decorados. El guión funciona a las mil maravillas y los actores se muestran tan sólidos como siempre.
Es una pena que esta serie no parezca tener mucho éxito fuera de los Estados Unidos, porque aún en una temporada "normal" sigue estando muy por encima de las blandas comedias normales, enarbolando además un humor satírico tan inteligente como implacable.

lunes, noviembre 06, 2017

De asesinos y armaduras

Waylander (Ciclo Drenai 1)

David Gemmell es un autor bastante prolífico y el "ciclo Drenai" se compone de bastantes novelas, siendo esta la primera de una trilogía protagonizada por un asesino llamado Waylander, y también la primera publicada en España (aunque después se publicaron bastantes más). Me pareció un buen punto de partida para concer a este autor y este mundo.
No es mi mundo. La suya es una fantasía heroica estoica, con un protagonista relativamente solitario y duro, que sólo confía en el filo de sus armas y lo adusto de su carácter para sobrevivir. Un protagonista que acaba siendo un héroe a la fuerza pero que en ningún momento lo pretende; es particularmente la idea que tengo de las novelas de autores más clásicos como Moorcock o Howard. Hay magia y hay monstruos, pero estos son elementos relativamente minoritarios y al final tenemos a un héroe con su espada luchando contra el mal.
En Waylander tenemos a un asesino, alguien con un pasado terrible y que se cree fuera de cualquier posibilidad de redención, un descreído que sólo quiere sobrevivir y poco más, y que se ve en vuelto sin pretenderlo en una búsqueda mística en mitad de una guerra. Hay magia y hay criaturas fantásticas, pero la presencia de estas es bastante escasa y los magos se suelen pelear entre ellos, quedando para el resto de personajes batallas más tradicionales, con tanto escaramuzas como batallas de grandes ejércitos. Hay bastante de política y de intrigas palaciegas, con estrategias bastante sólidas que hacen mucho hincapié en factores logísticos y morales. La trama principal en torno a la que se articula la novela me ha gustado bastante, y el universo en si creado por Gemmell se nota bastante sólido, con muchas posibilidades. El problema lo he encontrado en los personajes, quizás la novela maneja más de los que debería, quizás son todos demasiado parecidos entre si o quizás el ritmo de la novela es tan alto que no te deja conectar con uno de ellos antes de pasar a otro; el caso es que no son especialmente carismáticos, demasiado grises, demasiado duros en apariencia y soñadores en el fondo (el esquema de personaje aparentemente malo que se vuelve heroido en un momento para casi morir a continuación se repite con una frecuencia absurda).
La narrativa es quizás demasiado ágil y frenética, tenemos la presentación y el desarrollo de una decena de personajes, y un mundo, y una guerra, en apenas 300 páginas. Pasan muchas cosas y pasan muy rápido, sobretodo a partir de la mitad del libro, y se entiende que es un mudo duro y amoral, y los personajes son creíbles y uno sabe que están al límite... pero no deja de ser exagerado cuando la chica pasa de odíar al protagonista a amarlo, o cuando el cura pasa de ser un santo a una especie de guerrero místico que asesina a legiones. La novela es una sucesión de diálogos concisos y escenas de acción intensas; tras unas primeras páginas en las que si hay tiempo para asimilarlo todo, llega un momento en el que todo sucede demasiado rápido.
No es una mala novela, pero no es mi tipo de fantasía favorita y no creo que siga leyendo más de la saga.

viernes, noviembre 03, 2017

Una espada demasiado larga y un corredor demasiado lento

Blade Runner 2049

La Blade Runner original es, sin duda, una gran película, pero no soy un fan incondicional de ella (ver reseña), es densa y quizás demasiado simbólica, y hay veces que sencillamente se me hace pesada. Pero Blade Runner son palabras muy grandes en la historia del cine, y la película que se atreviera a ser su secuela tenía que ser muy valiente.
Y esta secuela es una buena película, es una obra digna que no desmerece la carga argumental y simbólica de la primera. Llegando casi 40 años después como una muestra más de la total ausencia de ideas de Hollywood, hay que reconocer que no es una película que haya prostituido la marca para convertirla en una franquicia de explosiones con hoscos detectives persiguiendo atléticos humanos perfectos creados en máquinas de clonar, y tampoco es un reboot encubierto donde de nuevo veamos una caza de seres atormentados por su propia búsqueda de la inmortalidad. Esta Blade Runner tiene sus propias ideas, y son buenas ideas. Tenemos como era de esperar el tema de la esclavitud, la búsqueda de la humanidad por parte de los replicantes, la incertidumbre de no saber si sueños o recuerdos son reales y la ambición humana por convertirse en dioses; pero al margen de ello tenemos a las Inteligencias Artificiales como un nuevo eje de ese mundo, tenemos un futuro que se antoja apocalíptico donde ya no ha vestigios de la naturaleza, tenemos la completa supeditación del individuo a la sociedad y tenemos también ciertos componentes religiosos. La película tiene algunas buenas ideas, y se atreve con ellas.
El problema de esta película es que, si bien no es ni una mala película ni un insulto al clásico que continua, tampoco creo que pueda considerarse una buena película. Le veo dos grandes problemas. Uno de ellos es que la película no es una continuación de Blade Runner... sí, hay replicantes y la trama enlaza con la película anterior, pero si esta película se llamase "Deux Ex Machina" o fuera una adaptación del ciclo de Baley-Daneel de Asimov no habría diferencia argumental... y nos ahorraríamos esa inclusión forzada de Ford en la trama (ya no hablemos del cameo insustancial de James Olmos). La película tiene la necesidad de unir su trama a la de la película original, y aquella tenía un ámbito muy pequeño e íntimo mientras esta película apuesta por escenarios mucho más grandilocuentes. La música y la fotografía de Blade Runner eran míticas, y esta película intenta replicarlas... pero lo hace con ordenador, con un estilo que parece muy frío y aséptico cuando en la original todo parecía más sucio y superpoblado. Curiosamente, cuando la novela se mueve fuera de escenarios icónicos de la película de Scott es cuando encuentra sus mejores composiciones visuales y sus pequeñas aportaciones a este mundo. Sin embargo el mayor problema de esta película es que exageradamente leeeenta. Todo se sucede con un ritmo muy pausado, con largas escenas con diálogos más o menos acertados a los que siempre suceden largos planos de los protagonistas intentando reflejar su sufrimiento existencial y tras ello veremos un par de planos de viajes de los vehículos. En la película original nada era tan obvio, las líneas de diálogo eran relativamente sencillas y toda la profundidad argumental se encontraba en segundo plano para aquel que quisiera buscarla. Ahora todo se explica -varias veces si hace falta- y todo ello se intercala con planos de supuesto dramatismo. La película tiene una trama sencilla y previsible que podría haberse contado en hora y media, pero la película es víctima de un muy mejorable montaje donde todas las escenas son intencionadamente lentas en busca de un tipo de cine que me parece demasiado pretencioso, donde además parece que las tramas no pueden mezclarse y donde nada puede mostrarse en segundo plano o con sutileza, todo es obvio y la película no hace que te plantees excesivas preguntas. Verdaderamente, si se repasa mentalmente la película, uno no encuentra demasiadas escenas que sobren, de hecho personajes como el de Jared Leto o el de Robin Wrigth que carecen por completo de desarrollo y uno no entiende que rol juegan en la historia o porque se les da tanto protagonismo. Sin embargo, los fallos argumentales no dejan de ser una extensión del simple y llano horror narrativo en el que se convirtió en el que se convierte esta película, un ejercicio puro y duro de estilo con planos interminables que reutilizan el estilo visual de la original y muchas explicaciones para el espectador menos avispado.
La película tiene algunas ideas de ciencia-ficción interesantes, pero el desarrollo es tan lento como simple y predecible. La película repite demasiados algunos de sus conceptos y, pasados los primeros minutos es imposible que muchas de las ideas que la película repite una y otra vez no se hagan repetitivas y este tedio se extienda al resto de la película.

martes, octubre 31, 2017

Lecciones aprendidas

Boku no hero academia 2

Superados sus horribles primeros dos tercios, la primera temporada de esta serie (ver reseña) mostró una serie de batallas bastante dinámicas y entretenidas merced a un casting tan extenso como simpático. La serie no inventa especialmente nada, pero coge una ambientación de comic de superhéroes americano y le da un toque formal y narrativo de manga que resulta muy disfrutable. Un buen shonnen en sus inicios, con sagas que aún no se eternizan y el humor como uno de sus motores principales. Aunque es dura en un principio por la sosería inicial de su prota y la estupidez enervante del rival, la primera temporada de esta serie mostraba un gran potencial.

En esta segunda temporada he visto justificada la popularidad del manga. Puede que en un futuro la serie degenere mucho, y no se que tal se mantendrá cuando se meta en combates pretendidamente épicos y quiera que niños se enfrenten a grandes villanos, y que lo hagan además sin muertes... pero en esta segunda temporada la serie ha sabido esquivar esa bala. Ha habido un villano como Stain, pero ha sido un villano que ha actuado en solitario y que además era muy particular... la derrota de manos de la unión de varios protagonistas no ha quedado demasiado forzada por ser la primera ocasión en la que se ha producido, e incluso el rollo "emo" al que ha sometido a un amigo del prota no se ha notado excesivamente sobredramático. Pero Stain apenas ha ocupado una quinta parte de la serie; casi todo el minutaje se ha ido en un festival escolar, unas prácticas y unos exámenes... por supuesto todo al final se reducía a peleas y combates, y creo que la serie ha perdido la ocasión de utilizar más el recurso de las pruebas de habilidad, pero los combates solían ser ligeros y dinámicos, extendiéndose la mayoría de ellos no más de unos pocos minutos si no involucraban al protagonista. De momento, en sus batallas, la serie se muestra ágil y rápida, sorprendente en en el uso y los efectos de las habilidades de los contendientes. La serie, de momento, no ha olvidado el humor y el no centrarse en la acción más pura le da un gran ritmo.

El desarrollo de los personajes no es especialmente destacable. El prota ha mejorado algo, pero lo contrario sería imposible, y entre los secundarios se nota algún que otro avance. El mundo en si sigue siendo bastante inconsistente por lo absurdo de la premisa de la serie, aunque se agradecen los intentos del autor por darle consistencia (aunque el reparto de alumnos entre las clases o los movimientos de los villanos son bastante incomprensibles).
A nivel de animación tenemos a Bones dándolo todo, y la serie nos regala algunos combates y escenas de acción sencillamente espectaculares, así como algún que otro momento muy bueno de comedia. Se agradece que este tipo de series ya no se adapten en forma de series eternas y baratas con relleno, aquí la animación suele rayar a gran nivel, y ello junto a los diseños coloridos y desenfadados hace la serie muy bonita de ver.
Seguramente empeorará conforme avancen las temporadas, pero de momento la serie muestra algunas de las grandes virtudes del género shonnen y es un producto sumamente entretenido y recomendable.

domingo, octubre 29, 2017

Grandes líderes de la historia

One Piece 883 - Merienda

Surak: Un gran líder siempre ha de parecer perfecto e invencible
Spock: Es... lógico
Zhuge Liang: Un gran estratega ha de ocultar sus puntos débiles a sus enemigos, y más aún a sus aliados
Liu Bei: Y ha de cuidar su honor ante todo.

Oda Nobunaga (Fate waifu version): Y no ha de dudar en matar a sus subordinados si es necesario

Napoleón: Un gran mariscal ha de dominar el tiempo y el ritmo de la batalla, es importante saber esperar
Oscar de Jarjayes: ¡Y ha de vestir como más apropiado sea para la batalla!

Aquí estábamos todos, disfrutando de un enemigo que parecía memorable. Frío, metódico, calculador, serio, memorable. Y va Oda y...

Katakuri: Hmmm.... donuts


Yang Wenli: Bueno, un gran general también ha de saber cuando tomarse un descanso,
y ha de cuidar bien su nutrición
Y nos transforma a Katakuri en un personaje 100% One Piece... y lo mejor de todo es que ese brutal cambio de personalidad ha quedado completamente natural. Uno pensaba que veríamos una gran victoria moral de Luffy haciendo que el segundo de Big Mom tocase el suelo ante él, pero en un capítulo en el que unos pobres cheffs han hecho las veces de lector y han visto visto un haki de observación sobre rosquillas y la confirmación del espectacular power-up que ha supuesto digestivamente esta saga para Luffy, vemos que ya el propio Katakuri tenía por oscuro secreto una pasión por tumbarse a comer dulces en secreto. El giro de guión es tan absurdo como espectacular.